"La ruta fins al Castell de Miravet ens va encantar! Vam poder passejar pel poble de Miravet i visitar tots els diferents miradors així com descobrir els racons del conjunt històric. El Castell de Miravet és punt important a visitar a la vostra escapada a Miravet! Ho recomanem!"
Sobre Castillo de Miravet
El Castillo de Miravet es una fortaleza templaria del siglo XII, construida sobre un cerro que permite controlar todo el territorio, empezando por el río Ebro.
Está en buen estado de conservación y es un gran ejemplo de su estilo en Europa occidental. Actualmente se pueden visitar las murallas y las distintas estancias: caballerizas, cisterna, cocina, refectorio, almacenes y la espectacular iglesia románica.
Sobre los restos de la antigua fortaleza andalusí, los templarios construyeron en Miravet el castillo románico de nueva planta, siguiendo las tendencias de los monasterios cistercienses del sur de Francia. Fue el primer castillo-convento de este estilo de toda la península e inspiró las obras militares más importantes de Tierra Santa.
El castillo tiene una superficie de 12.500 metros cuadrados sobre un acantilado, desde el que se dominaba el tráfico comercial del río. En sus dependencias podían acoger a 100 hombres entre caballeros, sargentos, escuderos, criados y sirvientes.
Hay que destacar que el castillo tuvo un papel muy relevante en la Batalla del Ebro y que lo ocuparon tanto los soldados franquistas como los republicanos.
¿Por qué hacer esta actividad?
Os compartimos 5 razones por las que deberíais hacer esta escapada:
Historia templaria: el Castillo de Miravet es uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar templaria de Cataluña.
Vistas espectaculares: desde el castillo se ve el Ebro y el paisaje de la Ribera d'Ebre entero.
Un pueblo medieval: después de la visita podéis recorrer Miravet, con sus calles empedradas y su ambiente medieval.
Ruta cultural: el castillo forma parte de la Ruta de los Castillos Templarios, que da para más de un día.
Tranquilidad: Miravet está rodeado de naturaleza y de calma, que es media escapada ya hecha.







