"És una escapada ideal per a aquells que busquen combinar cultura, natura i història. Aquest petit municipi del Montseny destaca per la seva Església de Sant Martí, d'estil romànic, i les restes del seu castell medieval. Us encantarà!"
Sobre El Brull y el Castillo del Brull
El Brull es un municipio del sector meridional de la comarca de Osona, en el límite con el Vallès Oriental. Por su posición, es una de las puertas de entrada al macizo del Montseny.
El municipio tiene tres entidades parroquiales bien diferenciadas por su situación geográfica: Sant Martí del Brull, Sant Jaume de Viladrover y Sant Cristòfol de la Castanya.
El Brull tiene un patrimonio histórico notable, con varios yacimientos arqueológicos, entre ellos el dolmen del Pla del Boix (2200-1900 a. C.) y la fortificación ibérica de Montgròs (siglos V-II a. C.).
En las excavaciones se ha encontrado, por ejemplo, una moneda de 1709 y cerámica en los niveles de derrumbe más recientes.
El Castillo del Brull, también llamado Sant Martí, está documentado desde la segunda mitad del siglo XI y era una de las posesiones de los vizcondes de Osona-Cardona en el territorio. La primera mención del castillo es de 1071.
Las intervenciones arqueológicas en el castillo han permitido restaurar, estabilizar, consolidar y proteger los restos con criterios de mínima intervención y productos no contaminantes.
¿Por qué hacer esta actividad?
Os compartimos 5 razones por las que deberíais hacer esta escapada:
Románico: la iglesia de Sant Martí conserva el encanto medieval del Montseny, y es una visita corta que se hace en cualquier momento del año.
El Castillo del Brull: pasear por las ruinas deja vistas privilegiadas del parque natural.
Cocina de montaña: en los alrededores se come producto de la zona en sitios tranquilos.
Rutas de senderismo: el Brull es punto de inicio de varias rutas hacia los bosques y miradores del Montseny.
Tranquilidad: es un pueblo pequeño, con el ambiente que eso supone.















