"Amb aquesta escapada descobrireu la majestuosa Ermita de Sant Gregori a Falset. Una ermita espectacular que destaca per la seva localització i el seu color vermellós! Us deixarà bocabadats!"
Sobre Escapada a la Ermita de Sant Gregori, en Falset
La Ermita de Sant Gregori (de 1927) está a 1,5 km de Falset, en un paraje precioso. El coche se deja en el aparcamiento indicado y se llega por un camino corto y bien señalizado entre el bosque. Al llegar, la ermita destaca bajo la roca rojiza, que le da su color y su forma tan característica.
Las formaciones rocosas de alrededor, con formas sinuosas y agujeros, las han esculpido el viento y el agua a lo largo del tiempo, y han recibido nombres populares como el Gigante o el Caracol.
Delante de la ermita hay un balcón espectacular: el mirador de Falset. Una vista privilegiada del valle a los pies de la Sierra de Montsant, ideal para las puestas de sol, cuando la luz anaranjada realza todavía más el color de la roca.
¿Por qué hacer esta actividad?
Os compartimos 5 razones por las que deberíais hacer esta escapada:
Entorno y paisaje: la Ermita de Sant Gregori está rodeada de montañas y viñedos, en un sitio ideal para caminar y explorar los alrededores.
Patrimonio: la ermita, con su arquitectura encajada en la roca, es una buena manera de entrar en la historia de Falset.
Tranquilidad: es un sitio de calma, perfecto para parar un rato lejos del ruido.
Vistas panorámicas: desde la ermita se ve buena parte de la comarca del Priorat.
Una visita distinta: historia, paisaje y un mirador que compensa el paseo.












