
El mushing, o trineo con perros, es a la vez un deporte y una forma de transporte, caracterizado por el uso de perros de tiro. Consiste en deslizarse sobre la nieve con un trineo o con unos esquís empujados, normalmente, por 9 perros. El término mushing viene de la palabra francesa marche, que se usaba para que los perros iniciaran la marcha. Así, la persona que dirige el equipo de perros y el trineo se llama musher. Aunque hoy esta práctica está en desuso como medio de transporte, hay quien sigue utilizando el trineo tirado por perros porque lo encuentra más seguro y más flexible en condiciones climatológicas extremas. Este deporte se practica en todo el mundo, pero destaca en América del Norte y en el norte de Europa.
Escapada en trineo con perros en Andorra: Bienvenidos a la escapada de la semana, ¿nos acompañáis?
Hoy es el último día del año y nos espera una gran sorpresa para despedir este 2016. Si el año lo empezábamos con una escapada en moto de nieve por los bosques de Grau Roig, en Andorra, lo acabaremos con una escapada en trineo con perros en Andorra, pasando por esos mismos bosques. Nos despertamos y abrimos la ventana: hoy nos espera un día soleado pero con frío. Sin encender la chimenea y con ritmo para entrar en calor, porque estamos a cuatro bajo cero en el exterior, desayunamos unas galletas con un zumo para coger fuerzas. ¡Hoy nos espera una gran aventura! ¡Hoy vamos a hacer mushing!
Qué hay que llevar
Nos ponemos la ropa de esquiar y preparamos la mochila: pañuelos de papel, agua, guantes, gorros, botas de montaña, ropa de recambio, cacao para los labios, gafas de sol… ¡estamos bien preparados! Ahora sí que sí, ¡es la hora!
Subimos al coche y activamos el GPS: toca ir hacia Grau Roig, en Andorra, donde nos espera nuestro musher. En más o menos una horita llegamos a las pistas de Grau Roig. Es temprano, así que aprovechamos para prepararnos y vamos al lugar de encuentro, donde están las actividades de aventura de la estación de esquí. Allí, en una tienda parecida a una jaima, nos encontramos con los organizadores de todas las actividades: raquetas de nieve, moto de nieve para niños y para adultos, tiro con arco… ¡nos sorprende la gran variedad de actividades que ofrecen! Este año haremos la actividad con la empresa Roc Roi, una de las empresas punteras en deportes de aventura de Cataluña.
La reserva
También queremos puntualizar que hacer la reserva ha sido muy fácil a través de la página web de Grandvalira. En nuestro caso lo hemos hecho desde el móvil y con 48 horas de antelación. El proceso de contratación y pago es muy simple, y la confirmación del horario de la actividad nos la han hecho por correo desde el departamento correspondiente en menos de 24 horas, así que ha sido todo muy fluido. Así que no tengáis miedo de pagar desde el móvil o de contratarlo por la web.
Antes de salir
Llega la hora. Estamos preparados para empezar y esperamos donde nos han indicado. De repente oímos ruido y por delante nuestro pasan los mushers con sus respectivos trineos y perros en fila; paran un poco más arriba. Vienen a buscarnos para empezar la aventura y, aunque nos avisan del hielo, ¡tenemos espectáculo! Aunque vigilo mucho dónde pongo los pies, después de perder el equilibrio e intentar estabilizarme, caigo de culo al suelo. ¡Es el espectáculo que todo el mundo ve antes de empezar! Entre risas, y con un pequeño morado en el muslo, me ayudan a levantarme y vamos hacia nuestro trineo.
Nuestro musher se llama Dario y nos enseña cómo sentarnos en el trineo. La verdad es que es bastante cómodo y ancho. Una vez sentados preguntamos cómo se llaman nuestros perros guía: ¡Flipat y Pirque! Un perro blanco y otro negro que guiarán a los otros siete.
El recorrido
¡Empieza la aventura entre la nieve, el bosque y los ladridos! Los perros corren mucho; Dario, muy simpático, los guía para que avancen y nosotros vamos dando saltos dentro del trineo mientras grabamos y nos reímos. De vez en cuando para para que los perros descansen y coman nieve, y también porque los perros guía del trineo de delante hoy no tienen ganas de correr más y se pasan el rato jugando entre ellos. ¡Son todos muy juguetones!
A mitad del recorrido paramos para hacernos fotografías y capturar el momento. ¡La GoPro echa humo entre tanto vídeo y tanta foto! Pero después de saltar y reír durante 2 km se acaba la aventura. La ruta ha durado aproximadamente unos 30 minutos y hay que decir que, pese a haber poca nieve, hemos disfrutado mucho del trayecto y de los bumps del camino.
La despedida de los perros
Es hora de despedirnos de los perros y, después de acariciarlos, nos despedimos también de Dario, el guía, y le damos las gracias. Toca ir a buscar el coche, pero antes nos quedamos un rato jugando con la nieve. Aprovechando que no hace tanto frío como a primera hora, nos vamos hacia el coche caminando por el bosque, pisando nieve y cruzando un pequeño torrente medio helado. Así que, después de medio escalar hasta el coche, es hora de marcharse.
Andorra la Vella
Nos cambiamos y vamos hacia Andorra la Vella, donde acabaremos de pasar lo que queda del último día del año haciendo algunas compras navideñas de última hora.
Para acabar, hay que decir que esta experiencia ha sido alucinante. Nos ha gustado muchísimo y nos encantará repetir pronto. Recomendamos que, si alguna vez os apuntáis a esta escapada, escojáis un día con condiciones meteorológicas favorables, porque así la disfrutaréis más. Y echad también un vistazo al estado de las pistas y al grosor de nieve: cuanta más nieve haya en el camino, mejor os lo pasaréis.







