Viaje a Oporto

Qué visitar en Oporto y alrededores: imprescindibles en 5 días

¿Qué visitar en Oporto en 5 días? Qué hacer, dónde ver las mejores puestas de sol y dónde comer bien. ¡Os lo contamos todo para preparar vuestro viaje a Oporto!

Andrea Prat ☺Andrea Prat ☺
Qué visitar en Oporto y alrededores: imprescindibles en 5 días
Foto de Andrea Prat y Juli Ramon para Escapadesenparella.cat
Darrera actualització:

Oporto es la segunda ciudad de Portugal, situada en el norte del país, en la desembocadura del río Duero en el océano Atlántico. Tiene aproximadamente 230.000 habitantes y ha dado nombre tanto al país (Portugal) como a su vino más famoso, el vino de Oporto, que seguro que habéis probado en algún momento. Su centro histórico es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1996.

¡Este otoño nos escapamos unos días a Oporto! Como siempre que preparamos un viaje, nos gusta saber qué no nos podemos perder y qué tenemos que visitar sí o sí. Así pues, el objetivo de este post es compartir con vosotros qué visitar en Oporto y en sus alrededores en 5 días: los imprescindibles de la ciudad, las mejores excursiones, dónde ver las puestas de sol más bonitas, las experiencias que hacen especial un viaje en pareja y dónde comer bien. ¡Empezamos!

Escapada a Oporto: ¿qué visitar en Oporto? Bienvenidos a la escapada en pareja de la semana. ¿Nos acompañáis?

Cinco días son el tiempo perfecto para conocer Oporto sin prisas y dedicar dos o tres días a los alrededores. La ciudad se recorre a pie en dos días, y a una o dos horas tenéis la costa atlántica, la cuna de Portugal en Guimarães, el santuario del Bom Jesus en Braga, los viñedos del Duero, Amarante y Aveiro. A continuación os presentamos la lista de lugares que no os podéis perder.

Qué visitar en Oporto

La Ribeira

La Ribeira es el barrio más fotografiado de Oporto y el corazón de su centro histórico: fachadas de colores, ropa tendida en los balcones, callejuelas que bajan hasta el Duero y terrazas junto al agua, donde todavía están amarrados los rabelos, las barcas que antiguamente bajaban las barricas de vino por el río. Es el lugar ideal para comer o tomar un vermut con vistas.

Puente de Luis I

El gran símbolo de la ciudad es el Puente de Luis I, inaugurado en 1886 y diseñado por Théophile Seyrig, discípulo y socio de Gustave Eiffel. Tiene dos niveles: el de abajo une la Ribeira con Vila Nova de Gaia, y el de arriba lo comparten peatones y metro. Cruzadlo por arriba al menos una vez: las vistas sobre el Duero son espectaculares.

Las bodegas de vino de Oporto en Vila Nova de Gaia

Al otro lado del río, en Vila Nova de Gaia, están las bodegas donde envejece el vino de Oporto. Pasead por el muelle, con la mejor vista de la Ribeira, y haced una visita guiada con cata en alguna de las casas más conocidas, como Taylor's, Graham's, Sandeman, Cálem o Ferreira. Si queréis otra perspectiva, el teleférico de Gaia sube del muelle hasta el Jardim do Morro.

Estación de São Bento

La estación de tren de São Bento es una de las más bonitas del mundo. El vestíbulo está cubierto por unos 20.000 azulejos pintados por Jorge Colaço a principios del siglo XX, que narran escenas de la historia de Portugal. La entrada es libre.

Catedral de Oporto (Sé)

En lo alto de la colina del barrio antiguo está la Sé, la catedral románica de la ciudad. No os perdáis el claustro revestido de azulejos ni las vistas sobre los tejados desde la explanada. ¡Os encantará!

Rua das Flores y Miradouro da Vitória

La Rua das Flores es una de las calles más bonitas de Oporto: peatonal, con fachadas con balcones de hierro, tiendas de conservas, cafeterías y pequeñas galerías. Justo encima está el Miradouro da Vitória, un mirador poco conocido con una vista espectacular sobre la Ribeira y Gaia.

Igreja de São Francisco y Palácio da Bolsa

La iglesia de São Francisco, de origen gótico, esconde uno de los interiores barrocos más impresionantes del país. Al lado, el Palácio da Bolsa solo se visita con guía y tiene el sorprendente Salón Árabe, inspirado en la Alhambra de Granada.

Avenida dos Aliados y Praça da Liberdade

La Avenida dos Aliados es el gran eje monumental de Oporto, con edificios señoriales y el Ayuntamiento presidiéndola. En su extremo sur está la Praça da Liberdade, punto de encuentro de la ciudad.

Torre de los Clérigos

Diseñada por Nicolau Nasoni en el siglo XVIII, la Torre de los Clérigos mide unos 75 metros de altura y durante mucho tiempo fue el edificio más alto de Portugal. Si subís los más de 200 escalones, tendréis una de las mejores panorámicas de la ciudad. Para visitarla por dentro hay que comprar entrada.

Librería Lello

Junto a los Clérigos, la Librería Lello es famosa por su escalera de madera roja y su techo de vidrieras. Es muy popular, así que comprad la entrada en línea e id a primera hora. El precio de la entrada se puede descontar de la compra de un libro. ¿Sabíais que, según dicen, la librería inspiró a J. K. Rowling a la hora de crear algunos de los espacios más emblemáticos de Harry Potter?

Capela das Almas e Igreja de Santo Ildefonso

Dos joyas de los azulejos de Oporto: la Capela das Almas, con la fachada totalmente cubierta de azulejos azules y blancos, y la iglesia barroca de Santo Ildefonso, del siglo XVIII, que preside la Praça da Batalha.

Calle de Santa Catarina y el Majestic Café

La calle de Santa Catarina es la gran vía comercial de Oporto. A mitad de calle está el Majestic Café, un café modernista de 1921, de espejos y madera noble, que es toda una institución en la ciudad.

Mercado do Bolhão

El mercado más tradicional de Oporto reabrió en 2022 después de una restauración completa. Encontraréis fruta, pescado, embutidos, quesos y puestos para comer algo: un buen lugar para probar productos locales y comprar latas de sardinas o una botella de vino de Oporto.

Jardins do Palácio de Cristal

Unos jardines románticos con pavos reales que se pasean libremente y miradores sobre el Duero. Un rincón tranquilo para descansar entre visita y visita. La entrada es gratuita.

Qué visitar en los alrededores de Oporto

Foz do Douro

En Foz, el Duero se encuentra con el Atlántico. Pasead por el Passeio Alegre, con sus palmeras, hasta el faro de Felgueiras, donde las olas rompen contra la escollera, y por la Avenida do Brasil, con pequeñas playas entre rocas. Podéis llegar con el tranvía histórico de la línea 1, que sale de la Ribeira y sigue el río.

Matosinhos

Siguiendo la costa hacia el norte, Matosinhos tiene una larga playa de arena fina y es el paraíso del pescado y el marisco a la brasa (os hablamos de ello más abajo, en el apartado de dónde comer en Oporto). No os perdáis She Changes, la enorme escultura de red de la artista Janet Echelman que flota sobre la rotonda del paseo marítimo. ¡Seguro que no os dejará indiferentes!

Leça da Palmeira

Al otro lado del puerto de Matosinhos hay dos obras de Álvaro Siza, el gran arquitecto portugués, integradas en las rocas de la costa: las Piscinas das Marés, unas piscinas de agua de mar abiertas en verano, y la Casa de Chá da Boa Nova, un antiguo salón de té convertido en restaurante de cocina de autor.

Guimarães

Guimarães es conocida como el lugar donde nació Portugal, y su centro histórico medieval es Patrimonio de la Humanidad. Visitad el castillo y el Paço dos Duques de Bragança, y pasead por el Largo da Oliveira y la Praça de Santiago, llenas de terrazas. El teleférico os sube hasta el monte da Penha, con vistas sobre la ciudad. Se llega en tren desde Oporto en poco más de una hora.

Braga

A unos 30 minutos de Guimarães, Braga es una de las ciudades más antiguas del país. Su Sé es la catedral más antigua de Portugal, pero lo imprescindible es el santuario del Bom Jesus do Monte, Patrimonio de la Humanidad desde 2019, con una escalinata barroca en zigzag que podéis subir a pie o con el funicular de contrapeso de agua, en funcionamiento desde 1882. Guimarães y Braga se pueden combinar fácilmente en un solo día.

El Valle del Duero

El Alto Douro Vinhateiro, Patrimonio de la Humanidad desde 2001, es un paisaje de viñedos en terrazas que bajan hasta el río, de donde sale el vino de Oporto. Reservad una visita con cata en alguna quinta de los alrededores de Pinhão o de Peso da Régua, dad un paseo en barco entre viñedos y subid a los miradores de São Leonardo de Galafura o de Casal de Loivos. Se puede ir en coche, con el tren de la línea del Duero, que sale de São Bento y bordea el río, o con una excursión organizada.

Amarante

A una hora de Oporto, Amarante es un pueblo encantador a orillas del río Tâmega, de camino hacia el Duero, así que se pueden combinar en una misma excursión en coche. Su símbolo es el puente de São Gonçalo, de piedra, con el convento y la iglesia de São Gonçalo al otro lado. Visitad también el Museo Amadeo de Souza-Cardoso, dedicado al gran pintor modernista nacido en la zona.

Aveiro y la Costa Nova

A una hora de tren hacia el sur, Aveiro es conocida como la Venecia portuguesa por sus canales y los moliceiros, las barcas de colores con la proa decorada. Dad un paseo en barca y terminad el día en la Costa Nova, con sus casas de pescadores pintadas a rayas de colores, y en la playa de la Barra, donde está el faro más alto de Portugal.

Las mejores puestas de sol de Oporto y alrededores

  • Jardim do Morro y Mosteiro da Serra do Pilar (Gaia): la clásica, con la Ribeira y el Puente de Luis I delante.

  • Miradouro da Vitória: un mirador tranquilo en el corazón del centro histórico.

  • Jardins do Palácio de Cristal y Passeio das Virtudes: el Duero de cara al sol, con ambiente local.

  • Faro de Felgueiras y rocas de Leça da Palmeira: el sol poniéndose en el Atlántico.

  • Bom Jesus do Monte (Braga): con toda la ciudad a vuestros pies.

  • Miradouro de São Leonardo de Galafura (Duero): los viñedos en terrazas teñidos de dorado.

  • Costa Nova (Aveiro): las dunas y el océano.

Experiencias únicas para que vuestro viaje a Oporto sea todavía más especial

  • Crucero de los seis puentes en rabelo: unos 50 minutos por el Duero pasando por debajo de todos los puentes de la ciudad. Si podéis, hacedlo a última hora de la tarde.

  • Cata de vino de Oporto en las bodegas de Gaia: con maridaje de chocolate o quesos, y un porto tónico en la terraza para terminar.

  • Vendimia en el Duero: en septiembre y octubre muchas quintas están en plena vendimia. Preguntad si podéis ver cómo se hace.

  • Una noche de fado: esta música tradicional portuguesa, llena de nostalgia, se escucha en pequeñas casas de fado mientras cenáis. Una experiencia muy romántica.

  • Escalar el Puente de Arrábida: con el Porto Bridge Climb podéis subir, con arnés y guía, hasta lo alto del arco de este puente sobre el Duero.

  • El tranvía histórico: la línea 1 hasta Foz es uno de los trayectos en tranvía más bonitos de Europa.

  • Desayunar en el Majestic Café: empezar el día en este café centenario es un pequeño lujo.

Dónde comer bien en Oporto

Pescado y marisco en Matosinhos

Si solo podéis hacer una comida especial en Oporto, que sea de pescado en Matosinhos. Alrededor de la Rua Heróis de França, junto al puerto, los restaurantes asan el pescado a la parrilla en la misma calle: lo elegís en el mostrador y os lo hacen a la brasa. Dos clásicos son O Gaveto, una marisquería de toda la vida, y Salta o Muro, una casa sencilla y muy popular entre la gente de la zona.

Cocina tradicional portuguesa

En la Ribeira, Taberna dos Mercadores es una taberna pequeña y acogedora donde hacen bacalao, arroz de marisco y carnes a la brasa (reservad, que tiene pocas mesas). Cerca, la Adega São Nicolau es otro clásico de cocina casera. Para comer como la gente de Oporto, buscad las tascas del centro, donde sirven platos del día contundentes a muy buen precio.

La francesinha

El bocadillo más famoso de Oporto, relleno de carnes, cubierto de queso fundido y bañado con una salsa caliente de tomate y cerveza. En el Café Santiago la hacen desde hace décadas, y la del Lado B, cerca de los Aliados, también es de las más celebradas. ¡Contundente, pero imprescindible!

Bifanas y bocadillos

Para una comida rápida, en Conga, la casa de las bifanas, hacen bocadillos de lomo de cerdo marinado en una salsa algo picante. Y en Casa Guedes, el famoso bocadillo de pernil asado con queso de São Jorge.

Dulces y vinos

  • Pastel de nata: los de Manteigaria, recién hechos, son de los mejores de la ciudad.

  • Dulces conventuales en Amarante: en la Confeitaria da Ponte, junto al puente de São Gonçalo.

  • Ovos moles en Aveiro: el dulce típico de la ciudad, hecho con yema de huevo y azúcar.

  • Vinos: además del vino de Oporto, probad los tintos del Duero y el vinho verde, fresco y ligero.

Consejos prácticos para vuestro viaje a Oporto

  • Cómo llegar al centro: la línea E del metro une el aeropuerto con el centro en una media hora.

  • Cómo moveros: el centro se recorre a pie. Para el metro, los autobuses y los trenes de cercanías, haceos con la tarjeta recargable Andante. A Guimarães, Braga y Aveiro se llega bien en tren; para combinar Amarante y el Duero en un día, lo mejor es alquilar un coche.

  • Calzado cómodo: Oporto es una ciudad de cuestas y de adoquines que resbalan cuando llueve, así que mejor si, además de cómodas, vuestras zapatillas tienen suela antideslizante.

  • Reservad con antelación: la Librería Lello, las bodegas de Gaia, las quintas del Duero, las casas de fado y los restaurantes más conocidos se llenan rápidamente.

  • Horario: en Portugal es una hora menos que en España.

  • Cuándo ir: la primavera y el otoño son las mejores épocas. Eso sí, os recomendamos llevar siempre un paraguas a mano: en Oporto llueve a menudo.

Esperamos que esta guía os ayude a decidir qué visitar en Oporto en vuestro próximo viaje. Si os ha gustado, descubrid más destinos en nuestra sección de viajes en pareja y en la página de nuestro viaje a Oporto. ¡Buen viaje!