Escapada a La Terra de Girona, todo un clásico de la ciudad

Entrar en La Terra de Girona es como cruzar la puerta del comedor de casa. Decoración genial, buen servicio y muy buen ambiente.

Andrea Prat ☺Andrea Prat ☺
Escapada a La Terra de Girona, todo un clásico de la ciudad
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Foto d' Andrea Prat i Juli Ramon per Escapadesenparella.cat

El local La Terra destaca por su estilo modernista y por estar en un rincón acogedor, en el centro de la ciudad y a la orilla del río Onyar. Con una decoración de estilo vintage —bóvedas, cojines de colores, paredes de ladrillo y mesas de mármol— y un exterior que engancha, aquí podréis probar sus platos estrella y chuparos los dedos con sus hamburguesas, ensaladas, platos combinados, bocadillos, tés y, sobre todo, sus zumos y batidos naturales, por los que son famosos. Es un local de ambiente y público joven y familiar, con un clima relajado que acompaña siempre una buena comida.

Escapada a La Terra de Girona, todo un clásico de la ciudad: Bienvenidos a la escapada de la semana, ¿nos acompañáis?

Estamos disfrutando de un fin de semana de ensueño, descansando y celebrando otro mes que pasamos juntos; ¡ya llevamos unos cuantos! Estamos en Cal Ouaire, en el vecindario de Diana, en Sant Jordi Desvalls y, aprovechando que ya se ha hecho de noche, decidimos coger el coche e ir al centro de Girona a picar algo para cenar, y de paso ver el ambiente que hay por la celebración del Girona 10. Podéis encontrar más información del Girona 10 aquí. Girona nos queda a menos de 30 minutos, así que lo tenemos genial.

Un paseo por Girona

Después de pasear por las calles de la ciudad y ver lo bonita que es Girona de noche, decidimos entrar en un bar que nos llama la atención y que, más tarde, descubrimos que es un local característico y típico de la ciudad: La Terra.

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Entramos en La Terra

Entramos preguntando si hay mesa para dos; está todo lleno, parece que este bar tiene mucho éxito. Por suerte nos dicen que sí, así que seguimos al camarero hasta nuestro sitio.

Mientras miramos sin parar las paredes y la decoración, llegamos a la mesa y nos damos cuenta de la gran ventana que tenemos al lado, con una vista privilegiada del río Onyar, que baja muy movido porque estos últimos días ha llovido mucho. Nos es muy difícil no comentar el espacio, los cojines y sobre todo la carta: hay tantas cosas que no sabemos qué elegir. Al final, de entre sus hamburguesas típicas y sus platos variados, nos decidimos por un surtido de embutidos —jamón, longaniza, butifarra negra y blanca y queso—, pan con tomate, cuatro olivas y dos cervezas. Como no tenemos mucha hambre, nos irá bien para pasar el rato y disfrutar del sitio.

Qué comimos

Hablando se nos pasa el rato muy rápido y ya nos sirven las cervezas y, al cabo de unos minutos, el plato de embutidos. ¡Qué buena pinta!

Como a Juli no le gusta el queso, me como yo todas las lonchas, mientras él se come el resto del embutido y me deja probar el fuet y el jamón. La verdad es que con la cantidad que sirven quedamos más que llenos. ¡Menos mal que la cerveza belga acompaña bien!

Mientras cenábamos ha empezado a llover. Por suerte no ha sido más que un chaparrón, así que aprovechamos que ha parado para pagar y volver a casa. Se ha hecho tarde y queremos aprovechar el día de mañana para acabar de visitar Sant Jordi Desvalls, disfrutar de Cal Ouaire y explorar un poco más la zona. Eso sí, al salir de La Terra nos quedamos con las ganas de tomar uno de sus zumos naturales y de comernos una de sus hamburguesas. ¡Estamos más que seguros de que volveremos!