Escapada a Cal Ouaire: apartamentos de turismo rural con encanto
Escapada romántica a Cal Ouaire, apartamentos de turismo rural con encanto en Sant Jordi Desvalls. ¡Descubridlo con nosotros!

Antiguamente era la casa donde se vendían huevos —de ahí el nombre de Cal Ouaire—, y hoy es una masía que data de 1796, rehabilitada y adaptada con todos los detalles y prestaciones actuales. En el vecindario de Diana, perteneciente a Sant Jordi Desvalls, Cal Ouaire está en la frontera entre el Gironès y el Empordà, a menos de 20 minutos de Girona, de las aguas de la Costa Brava y de las pistas de esquí del Pirineo de Girona.
Escapada a Cal Ouaire: apartamentos de turismo rural con encanto: Bienvenidos a la escapada de la semana, ¿nos acompañáis?
Es viernes y hace una semana que estamos emocionados y nerviosos a la vez. El pasado mes de noviembre recibimos un comentario a través del blog: nos contactaban desde una casa rural del Empordà; querían que nos escapáramos un fin de semana para contarnos el proyecto que estaban llevando a cabo, cuáles eran sus planes y conocernos en persona. Nosotros, cómo no, aceptamos encantados. Nos encanta conocer gente nueva, y más si detrás hay un proyecto de nueva creación. Así que este fin de semana nos escapamos a Cal Ouaire, apartamentos de turismo rural en Sant Jordi Desvalls. ¡Una escapada para recordar!
Viernes: hacia Sant Jordi Desvalls
Viernes. Salgo de trabajar y, con el coche ya cargado con las bolsas, paso a buscar a Andrea al trabajo. Desde Barcelona nos espera menos de una hora y media de trayecto hasta Sant Jordi Desvalls, desde donde, con las indicaciones que nos ha pasado Cristina, la propietaria de Cal Ouaire, llegaremos sin problemas a Diana, el vecindario donde pasaremos el fin de semana.
Se hace de noche rápidamente y todavía no hemos llegado a la altura del Montseny por la AP-7 cuando ya nos acompaña la oscuridad. Vamos haciendo camino por la autopista imaginándonos cómo será la casa: si será de estilo rústico, si habrá animales, cómo será el entorno… El trayecto se nos pasa volando y, sin darnos cuenta, ya estamos en la rotonda que nos da la bienvenida a Sant Jordi Desvalls. A partir de aquí seguimos al pie de la letra las indicaciones de Cristina:
Cómo se llega
Llegaréis a la rotonda de la entrada de Sant Jordi Desvalls. Coged la segunda salida dirección Torroella de Montgrí - L'Escala. A unos 200 metros a mano derecha veréis un desvío a la derecha con la indicación de Diana - Sant Jordi Desvalls; lo cogéis y después tomáis dirección Diana a la izquierda. Pasaréis por encima del puente. Seguid todo recto durante 1 km y llegaréis al Veïnat de Diana. Es la 3.ª casa, de color salmón.
Dicho y hecho. Ya estamos en la casa; está todo oscuro y no somos capaces de verla bien desde fuera. Hemos llamado para avisar de que ya estamos aquí y hablamos con Rosa, la madre de Cristina, que en un momento viene a darnos la bienvenida. Es muy simpática, enseguida nos sentimos acogidos y empezamos a hablar. Mientras hablamos, Rosa nos enseña el loft donde, teóricamente, tenemos que dormir. Está muy bien decorado, da directamente a la calle y queda cerrado por una barandilla de madera con mucho estilo. Por dentro es moderno, predomina el blanco y está muy iluminado. Pero es hablando cuando nos damos cuenta de que el loft que acabamos de ver no es para nosotros: se ve que a nosotros nos espera el apartamento de arriba, ¡que todavía nos gustará más! ¿Más todavía?
Cal Ouaire por dentro
Todavía no os lo hemos dicho, pero Cal Ouaire no es una sola casa: dentro de la propiedad hay un loft rehabilitado recientemente y con jardín para dejar el coche, la casa de Cal Ouaire, una piscina, un jardín interior y tres apartamentos de nueva construcción con unas vistas privilegiadas a los campos y bosques de enfrente.
Dejamos el loft y subimos arriba. Rosa nos abre la puerta y nos hace entrar. ¡Esto promete! Nos sorprende cómo está decorada la casa y el estilo nórdico que sigue. La combinación de madera, piedra, cristal y metales hace que cueste creer que la construcción date de 1796. Obviamente la casa ha sido rehabilitada y ahora solo quedan los cimientos y una parte del muro de Cal Ouaire, pero es impresionante.
Nos despedimos de Rosa y empezamos a curiosear por la casa. Una cocina completamente equipada, con isla incluida, se junta con el comedor, donde está la chimenea ya encendida. Un pasillo lleva hasta el baño, donde no falta de nada, y al final la habitación de matrimonio. Al lado hay otra habitación con dos camas más. Todas las estancias tienen ventanas y, por tanto, luz natural. Unas ventanas gigantes, sobre todo la de la cocina, donde prácticamente toda la pared es cristal. ¡Nos encanta! Aprovechamos para hacer unas cuantas fotografías con luz interior, cenamos un par de pizzas y una Estrella Inedit, para celebrarlo, y nos vamos a dormir.
Sábado
Sábado. Aprovechamos para levantarnos un poco tarde. Tenemos ganas de visitar el entorno pero estamos agotados del trajín de la semana, así que nos lo tomamos con calma. Estamos contentos porque las fotos de ayer han quedado muy bien. Esperamos que os gusten.
Desayunamos, nos duchamos y, mientras Andrea aprovecha para acabar un proyecto de la universidad, me escapo hasta el pueblo de Sant Jordi Desvalls, a menos de 5 minutos en coche de Diana. Tenemos que comprar la comida y algunos productos más, así que me acercaré hasta Ca l'Abel, el supermercado del pueblo, que se ve que no cierra nunca. También aprovecho para hacer un poco el turista y perderme por los callejones del pueblo (no necesariamente de manera voluntaria, porque aquello era un poco un laberinto).
Ya estoy de vuelta en casa. Andrea ya ha acabado, así que hacemos la comida y planeamos la tarde, que pasaremos en el Girona 10. Para quien no lo sepa: una vez al año Girona se convierte en un escaparate vivo, lleno de actividades y espectáculos por toda la ciudad. Los restaurantes hacen menús especiales, hay conciertos y otros eventos. Nosotros nos apuntamos.
Una tarde en Girona
En 20 minutos llegamos a Girona desde Cal Ouaire. Aparcamos cerca de la catedral y empezamos a dar vueltas. Al cabo de un rato se va haciendo de noche y empieza a ser hora de cenar. Como todavía estamos llenos de la comida, y después de dar vueltas para ver a qué restaurante ir, nos quedamos con La Terra, que se ve que es uno de los clásicos de la ciudad. La verdad es que el ambiente es muy acogedor, el interior está lleno de baldosas hidráulicas y, desde donde nos sentamos, vemos pasar el Onyar. ¡Aquí podréis leer nuestra escapada al restaurante La Terra!
Como empieza a llover decidimos que es hora de volver a Cal Ouaire, ver un poco de Netflix e irnos a dormir. Mañana tenemos planeada una escapada a Peratallada, el pueblo medieval, así que más vale que carguemos las pilas. Os dejamos el enlace para que no os perdáis la escapada.






