Escapada a la Masía Boutique Vila Caelus

La Masía Boutique Vila Caelus es la masía de referencia de Cataluña. ¡Descubre con nosotros Vila Caelus, una masía boutique con mucho encanto en la Alta Anoia!

Andrea Prat ☺Andrea Prat ☺
Escapada a la Masía Boutique Vila Caelus
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Foto d' Andrea Prat i Juli Ramon per Escapadesenparella.cat

Rubió es un municipio rural de la comarca de la Anoia, en la provincia de Barcelona. Está situado al norte de la comarca, en el límite con la comarca del Bages. Rubió, con una superficie de unos 48,20 km² y aproximadamente 232 habitantes (2018), está rodeado de montañas, campos, vegetación y la mayoría de casas de la zona son masías aisladas, como es la Vila Caelus Masía Boutique, ideal para escaparse del día a día y desconectar.

Escapada a la Masía Boutique Vila Caelus: Bienvenidos a la escapada de la semana, ¿nos acompañáis?

Hacía tiempo que esperábamos esta escapada. Teníamos ganas de conocer nuevos lugares con encanto y descubrir más paisajes y cultura de Cataluña y de esta manera celebrar nuestro aniversario con un poco de aventura. Así que nos encontramos sobre las cinco de la tarde, en el coche, de camino a la Anoia, exactamente vamos en dirección a Rubió.

Mientras Juli conduce con la radio puesta, cantamos y miramos el espectáculo natural que tenemos por la ventana. Y es que en menos de una hora de viaje hemos llegado al Parque Eólico de Rubió, formado por 50 aerogeneradores. Unos aerogeneradores de grandes dimensiones que se mueven por el viento. Parece mentira pero estamos sorprendidos de verlos y además tan cerca. En pocos minutos de carretera de tierra y vegetación encontramos los indicadores, fáciles de seguir, que nos señalan el lugar donde vamos a pasar la primera noche del fin de semana. ¡Hoy descubrimos Vila Caelus Masía Boutique, en Rubió!

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Llegada a Vila Caelus

Se acaba el camino de tierra y aparcamos el coche. Al lado una preciosa masía rodeada de bosques donde el color verde predomina, aunque se comienzan a ver manchas de otoño. Salimos del coche y nos paramos a escuchar y a mirar, ¡no se escucha nada! Solo los pajaritos cantando. ¡Estamos muy contentos de estar aquí! ¡Nos brillan las caras y aún no hemos visto nada! Nos ponemos la chaqueta, hace fresquecito. Parece que el otoño ya está llegando a los bosques catalanes.

Sin llevar las maletas nos dirigimos a la entrada de la Vila Caelus Masía Boutique. Un poco intrigados tocamos a la puerta y nos abre un hombre. Un hombre que con mucha gracia nos dice que estamos entrando por la cocina de Vila Caelus, ¡pero que no nos preocupemos, que el 99% de los invitados entran por aquí!

Entramos, nos pide los DNI y se presenta. Él es Frank, un sevillano que hace unos cuantos años que vive en Cataluña. Es más, nos explica que quería un cambio en su vida y que ahora hace seis años que se dedica, con su pareja José, a construir lo que es ahora Vila Caelus, y a poner cómodos a los invitados de su masía boutique. ¡La primera que existió en Cataluña!

Y nosotros, situados en el comedor, estamos sorprendidos escuchando todo lo que nos explica mientras miramos la decoración. ¡Es una pasada! ¡Este chico tiene muy buen gusto!

Cómo es la masía

La Vila Caelus Masía Boutique es la masía boutique de referencia en Cataluña. Es un pequeño hotel de cinco habitaciones, solo para adultos, situado en el pueblo de Rubió, con vistas a la montaña, desde donde se pueden practicar diversas actividades, entre las cuales disfrutar de la piscina al aire libre.

Esta masía de piedra es del siglo XVIII y está completamente rehabilitada, ¡no le falta ningún detalle! Cada una de las habitaciones es diferente en cuanto a la decoración y los acabados, haciendo la experiencia aún más única y personalizada. La decoración está llena de detalles, con un estilo y decoración propio que podríamos clasificar como modernista. Además de la piscina, la masía dispone de una biblioteca con muchos libros y una zona de cineclub con un billar, una zona con sofás y chimenea y, por último, todo el jardín exterior espectacular.

Frank nos enseña toda la masía, ¡es espectacular! Nos encanta, no le falta ningún detalle. Todo es único y está muy bien pensado. Nos va explicando diferentes cosas sobre la decoración y la rehabilitación del edificio, por ejemplo, que tardaron 4 años en restaurarlo y que aún están haciendo cositas. También nos explica que todos los muebles tienen un significado y una importancia para él. La mayoría han sido restaurados personalmente y todos ellos forman parte de sus recuerdos, o de sus familiares y amigos. Es decir, muchos de los muebles que tienen en la Vila Caelus Masía Boutique son regalos que han recibido, como por ejemplo, el bonito piano del comedor. Nos parece muy interesante ese concepto. ¡Nos encanta!

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A continuación nos enseña nuestra habitación, toda muy bien decorada, como era de esperar viendo el resto de la masía, y con todas las comodidades. Pero por sorpresa nuestra, nos comenta que como que esta noche estaremos solos, nos propone cambiar de habitación y dormir en la habitación más grande de la casa. ¡Es impresionante! Con un estilo nórdico, muy opuesto al resto de la casa, no le falta detalle, una cama gigante, un lavabo, una ventana con vistas al bosque... ¡nos encanta!

Con la felicidad que nos ha contagiado Frank y la Vila Caelus Masía Boutique, vamos al coche a buscar las maletas, esta vez pasando por la entrada principal, y lo llevamos todo a la habitación. ¡Ordenamos un poco las cosas y hacemos una revisada al interior fijándonos en todos los detalles! En la mesilla nos esperan dos bombones y no solo eso, una bolsa muy bonita de chuches. ¿A que no sabéis quién ha puesto la mano?

¡En el lavabo tampoco le falta nada! Hay cepillos de dientes por si te has dejado el tuyo, compresas y un tampón por si las moscas, pañuelos desmaquillantes, jabón para la cabeza y para el cuerpo, secador de pelo... ¡Un lavabo de diez!

Decidimos bajar a la biblioteca y jugar al billar ya que aún tenemos un rato antes de cenar. Después de hacer un par de partidas, nos sentamos un rato en los sofás y charlamos de nuestras cosas. Hacía tiempo que no teníamos un rato para nosotros dos, y este momento ha sido ideal.

Al cabo de un rato, Frank nos presenta a José, ¡un chico muy amable también! Y sin tener tiempo a decir que sí, le han encendido la chimenea, situada en el antiguo sótano de la masía, una de las partes de la casa que pudieron conservar. Hace fresquecito, parece mentira pero ya estamos a unos 7 grados afuera. Así que estar al lado del fuego nos ha ido muy bien. Frank antes nos ha hablado de sus famosos y sabrosos vermuts, así que ¡hemos pedido uno para cada uno! ¡Y en efecto, son buenísimos! Tenían razón, ¡el vermut de Frank es de diez! No le falta ningún detalle: un palito de canela, frutos del bosque, la pimienta, un trozo de naranja y otros ingredientes que no se ven pero que hacen de este vermut negro un entrante ideal para pasar el tiempo antes de la cena. ¡Buenísimo!

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La cena

Hemos quedado a las 21:30h para cenar, así que enseguida llega la hora y nos sentamos en nuestra mesa. ¿Y sabéis? ¡Esto nos ha encantado! Cada mesa está decorada con las baldosas hidráulicas de cada habitación, cada una diferente. Así que cada habitación tiene una mesa asignada, decorada igual que el suelo de la habitación. Lo que decíamos, detalles encantadores. ¡Frank tiene muy buenas ideas y muy buen gusto!

Nos trae la carta y nos explica que todo lo que tienen es de su huerto o del huerto del vecino. Los huevos también son de uno de sus vecinos, y todo está realizado por él. ¡Todo Km0 y biológico! Así que además de decorar toda la masía ¡también sabe cocinar!

Decidimos compartir los diferentes platos, así que de primero pedimos el tomate relleno de arroz y setas y la ensalada con queso de cabra crujiente. De segundo nos decantamos por la ternera acompañada de puré de patata y las koftas de ternera, acompañadas de un vino tinto del Priorato, el Santes.

Antes de los primeros platos, Frank nos sorprende con un entrante de torrijas con queso brie y mermelada de pimiento amarillo hecha por él. ¡Delicioso! ¡Y eso que no somos fans del pimiento!

Llegan los primeros y disfrutamos como niños intercambiando los platos. Llegan los segundos y alucinamos con el sabor de las koftas, nunca lo habíamos probado, ¡y nos ha encantado! ¡Y la ternera, buenísima!

¡Estamos tan llenos que decidimos no pedir postres, y eso que hay pastel de chocolate! Pero estamos muy llenos, nos lo reservamos para mañana a la hora del desayuno.

Pasamos otro rato en los sofás al lado de la chimenea y charlamos hasta que nos viene el sueño. Sin darnos cuenta se ha hecho tarde y ya son casi las doce. Así que decidimos ir hacia la habitación y meternos en la cama. Es hora de dormir, ya que queremos aprovechar el sábado disfrutando de este espacio tan bonito.

Domingo: el desayuno

¡Nos suena el despertador! ¡Ayer por la noche habíamos decidido bajar a desayunar a las 9h pero nos hacemos un poco los remolones mientras vemos la entrada del sol y los colores del bosque, así que nos levantamos un poco más tarde de lo previsto, nos duchamos y sobre las 9:30 h bajamos a desayunar.

¡Nos sorprende el comedor con un bufé libre espectacular! ¡Diferentes tipos de pan hecho y horneado por Frank y su amiga! Diferentes embutidos como fuet, longaniza, salchichón y muchos más, así como muchos tipos de queso. También hay mantequilla y diferentes mermeladas y tipos de miel ecológica hecha también por un apicultor de la zona. No falta ningún tipo de zumo, también hay cereales y diferentes piezas de fruta. Además, Frank, además de darnos los buenos días nos ofrece la posibilidad de pedir un huevo frito, tortilla a la francesa o bacón. ¿Os imagináis qué pedimos? ¡Juli se apunta al huevo frito y al bacón, yo me quedo con un huevo frito!

Con la mesa muy bien preparada, con platos muy bonitos y diferentes a los de ayer por la noche, nos sentamos con pan y diferentes embutidos. Al poco rato Frank nos trae los huevos y el bacón. En definitiva, ¡un desayuno más que delicioso!

Una vez acabado todo lo que había en el plato y con la panza bien llena vamos a la habitación a lavarnos los dientes y a hacer la maleta, ha sido una estada corta pero muy enriquecedora. Antes de irnos sin embargo, queremos hacer una visita por los alrededores de la casa.

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Una ermita escondida a tocar de la masía

A pocos kilómetros de la Vila Caelus Masía Boutique hay una ermita con un campanario. Así que con la llave que nos ha dado Frank, seguimos el camino asfaltado hacia arriba. ¡La subida nos va dando unas vistas brutales de la zona! ¡Todo es verde! ¡Es muy bonito! Y una vez arriba, ¡la vemos! ¡Vemos el campanario de la ermita de Sant Martí de Maçana!

Enseguida abrimos la puerta y encendemos las luces. Es una ermita restaurada y en muy buenas condiciones. Comenzamos a subir las escaleras dirección al campanario. Antes de llegar al piso de arriba del todo hay que tener cuidado ya que los escalones están rotos, y se tiene que subir con una escalera de madera y un pequeño escalón, abriendo la puerta, para llegar al campanario. ¡Las vistas desde aquí son muy bonitas! Nos dedicamos a observar el paisaje y ¡a tocar la campana! Después de un rato bajamos y salimos de la ermita.

Después de disfrutar el paisaje del alrededor decidimos que es hora de volver. Así que una vez llegados de nuevo a la habitación, cerramos la maleta y nos despedimos de Frank, comprando una bolsa de miel de romero para casa. ¡Seguro que volvemos pronto!

¡Nos ha encantado descubrir y pasar parte del fin de semana en la Vila Caelus de Frank y José! ¡Nos han hecho sentir como en casa! ¡Hemos estado muy cómodos y eso ha sido gracias a ellos! ¡Son personas encantadoras y muy atentas! ¡Han creado esta masía con mucho amor y con mucho entusiasmo, cosa que se nota cuando estás allí! En definitiva, ¡unas personas muy intensas y agradables!

La iglesia de Santa María de Rubió

Dejando atrás la Vila Caelus Masía Boutique, ahora nos dirigimos hacia la iglesia de Santa María de Rubió, una iglesia gótica muy conocida e importante, situada en el pequeño pueblo de Rubió; una iglesia que hay que visitar antes de marcharse. Con pocos minutos, nos encontramos en el aparcamiento, un aparcamiento que está lleno. Nos preguntamos, ¿habrá misa hoy?

Dejamos el coche donde podemos y nos dirigimos al cerro donde está situada esta iglesia tan espectacular. La vemos y la admiramos. ¡Es muy bonita y muy alta! ¡Aún la hace más bella el jardín verde y con pinos que la rodea, por no hablar del paisaje tan bonito que se ve desde aquí! ¡Impresionante!

La iglesia de Santa María de Rubió fue construida entre los años 1275 y 1300, sustituyendo la iglesia anterior llamada en documentos medievales del año 1082. Esta está situada en el núcleo urbano de Rubió, y sus orígenes son del siglo XI. A día de hoy aún ejerce como iglesia parroquial.

La iglesia de Santa María de Rubió es uno de los pocos ejemplos de templos góticos rurales que tenemos en Cataluña. Presenta una planta rectangular y tiene una única nave cubierta con doble bóveda de crucería, con dos claves en los vértices, esculpidas con Agnus Dei y un pequeño Pantocrátor.

A lo largo de los siglos XVI, XVIII y XX, la iglesia ha sufrido diferentes restauraciones. La última entre los años 1985 y 1989.

Mientras seguimos contemplando esta iglesia espectacular, vamos dando la vuelta, hasta encontrarnos con un pozo. También una casa y los callejones del pueblo. Y por fin, la puerta principal. ¿Y sabéis qué? ¡Estaban haciendo una misa, pero no una misa cualquiera, es una boda! Así que aunque sabíamos que dentro nos esperaba un retablo original espectacular, hemos tenido que hacer marcha atrás para no interrumpir la ceremonia. Esperamos poder volver otro día para observar la iglesia por dentro.

Contentos de haber podido visitar Santa María de Rubió, seguimos con nuestra ruta, enfilando carretera abajo dirección a Sant Fruitós de Bages, donde descubriremos el Monestir de Sant Benet. ¡Cuántas cosas que estamos descubriendo hoy, esto es un no parar! Pero para no alargar más esta historia, os explicaremos cómo fue la visita al monasterio en una segunda publicación.