Ciudad del Vaticano sin colas • Viaje a Roma
Visitamos la Ciudad del Vaticano, un país de 8 kilómetros cuadrados en el corazón de Italia. ¡Si queréis saber cómo entrar sin colas, continuad leyendo!

La Basílica de San Pedro del Vaticano tiene unos 193 m de largo y unos 44,5 m de alto. ¡Es impresionante! Bueno, de hecho es el edificio más alto de Roma, y no está permitida la construcción de ningún edificio que supere la altura de la Basílica. En su interior se encuentra enterrado San Pedro, el primer Papa, según las investigaciones realizadas por la arqueóloga y epigrafista Margherita Guarducci en 1965. Y acompañándolo en el sótano hay muchos más.
Suena el despertador a las 7:00 h, toca ducha rápida y desayunar, ¡y qué desayuno! Pensábamos que sería más, como diríamos nosotros, casero, ya que no estábamos seguros de si sería buffet libre o no. ¡Pero vaya sorpresa! Tenemos para elegir dos tipos de panecillos, embutido (jamón salado, queso y salami italiano), también hay diferentes pastas (croissants con un poco de esencia de limón y naranja, napolitanas, magdalenas, y un bollo con trozos de chocolate), tostadas para poder untar mermelada de melocotón, de fresa o de albaricoque. También hay huevos duros, kiwis y manzanas, yogures, zumo de naranja o de piña y podéis tomar capuchino, café o té. ¡Súper completo! Acabamos de reponer fuerzas y nos ponemos en marcha. Hoy visitaremos la Ciudad del Vaticano. Tenemos la suerte de que tenemos muy cerca una parada de metro, la línea A que llega allí, y estamos a 2 paradas. Genial, porque en un santiamén llegamos. De camino hacia allá nos encontramos con una trabajadora de una agencia de tours. Le hablamos y nos explica que hay mucha cola, que para ver San Pedro del Vaticano y la Capilla Sixtina hay que hacer dos colas por separado. Así que finalmente acabamos contratando su tour.
Escapada a Roma, ciudad del Vaticano: Bienvenidos a la escapada en pareja de la semana. ¿Nos acompañáis?
Nos acompaña hasta la oficina y la cogemos. Tenemos la suerte de que, como todavía somos estudiantes y no pasamos de 25 años, tenemos descuento para visitar la mayoría de lugares turísticos y monumentos culturales de la ciudad. De esta manera, el tour de 2:00 h con una guía que habla castellano, con altavoz y auriculares para escucharlo todo, con la entrada a todos los rincones del Vaticano y además sin hacer ninguna cola, nos sale por 50 € en lugar de 55 €. Quizás os parecerá un poco caro, pero hay que decir que nuestro guía, Marco, nos lo ha explicado todo detalladamente y sobre todo nos ha ayudado a entender y a descifrar cada parte, cada escultura o cada pintura. La verdad es que ha hecho un muy buen trabajo, y son 50 € bien gastados.
Antes de entrar pasamos por un control de seguridad. ¡Y nos ponemos en marcha! Primero veremos los jardines y alguna escultura. Después conoceremos el Patio de la Piña, que se encuentra dentro de los jardines del Vaticano. Tiene ese nombre porque hay una piña de bronce de 4 metros de altura. En el mismo jardín se encuentra la obra "Las esferas concéntricas", una obra contemporánea de Arnaldo Pomodoro que le regaló al Papa. Y finalmente encontraremos un busto de una obra clásica original de grandes dimensiones que a Miguel Ángel le sirvió para estudiar la estética clásica, y diferentes esculturas egipcias. Una vez conocidas todas estas obras, Marco nos explica qué es lo que encontraremos en la Capilla Sixtina. Es que dentro no se puede hablar ni hacer fotografías, ya que es una capilla privada. De esta manera conocemos algunos de los frescos más importantes realizados por Sandro Botticelli, Domenico Ghirlandaio, Pietro Perugino y sobre todo frescos creados por Miguel Ángel: la bóveda de la Capilla Sixtina (fue pintada al revés y la primera mitad con la ayuda de sus discípulos), y la obra llamada "El Juicio Final" (se publicó el día de Navidad y fue todo un escándalo, ya que todos los personajes representados estaban desnudos, por esta razón el Papa mandó pintar ropa u hojas a todos los cuerpos. Ahora en la actualidad, después de la restauración de la obra, vemos personajes que están desnudos y otros con ropa, para ver la diferencia y poder explicar la historia de esta obra).
Después de la explicación, caminamos por diferentes pasillos donde vemos muchas esculturas de diferentes momentos de la historia que nos ayudan a completarla. Y no solo nos fijamos en las esculturas, sino que también en todo el espacio, los techos, los suelos… ¡Es impresionante! Y llega el momento, entramos en la Capilla Sixtina y nos quedamos contemplando el espacio en silencio. Como se trata de una sala privada del Papa, por respeto no se puede hablar ni hacer fotografías. Así que no os podemos enseñar lo espectacular que es.
Estamos más de 10 minutos contemplando todos estos frescos, hasta que salimos de la capilla. Fuera nos espera una terraza enorme y vemos la disposición de las sillas en la Plaza de San Pedro, justo enfrente de la Basílica de San Pedro del Vaticano. Para acabar, es hora de conocer la Basílica de San Pedro del Vaticano. Entramos dentro y, ¡vaya!, es preciosa y gigante. Los techos son altos, muy decorados, con mucho dorado. Como sabéis, la Basílica de San Pedro del Vaticano es uno de los principales edificios católicos, el más grande y el más importante, sede del catolicismo. Es importante hablar de la cúpula (43 m), ya que fue diseñada por Miguel Ángel, basándose en la cúpula del Panteón de Agripa (44 m). Estudió la cúpula para realizar una perfecta y, aunque tienen un metro de diámetro de diferencia, la cúpula de San Pedro supera la del Panteón en altura. Además, esta última llamada, tiene un agujero que permite que entre la luz, mientras que la cúpula de San Pedro está cerrada y cuando llueve no se moja el interior. Hemos estado observando entretanto cada detalle de la basílica. La verdad es que sorprende muchísimo. Después de un rato hemos decidido salir y ver toda la Ciudad del Vaticano desde el otro lado, ¡y es fascinante! Todas las columnas, la altura, el largo… ¡espectacular!
Después de pasar toda la mañana paseando y descubriendo la Ciudad del Vaticano comenzamos a tener hambre. Son las 15:00 h de la tarde, así que decidimos buscar un restaurante italiano donde poder comer bien y de calidad. Aquí es donde aparece el mejor restaurante que hemos probado hasta ahora en Roma, La Soffitta Renovatio.
La Soffitta Renovatio es un restaurante familiar, de carácter tradicional y con auténtica cocina italiana. ¡Una maravilla! Os lo recomendamos al 100%, ¡y queda al lado prácticamente de la Ciudad del Vaticano! Primero de todo para picar pedimos el plato "Mixto fregido", una mezcla de fritos de verdura (calabacín, pimiento, berenjena…), patatas, como arroz a la cubana, una pasta que tenía frutos secos, y también pasta con queso y tomate. ¡Delicioso! ¡Nos ha encantado! También pedimos calamares fritos que también están… ¡para relamerse los dedos! Para el plato principal hemos pedido spaghetti all'Amatriciana y a la carbonara. ¡De verdad que han sido las mejores pastas que hemos comido nunca! Por cierto, que la auténtica salsa carbonara no lleva leche, ¡tomad nota! Para acabar y de postres, una piña para hacer bajar la comida. Además hay que decir que el camarero que nos ha atendido ha sido muy atento y muy simpático, ¡por eso nos llevamos un buen recuerdo! Y para acabar, hay que decir que la relación cantidad – calidad – precio es perfecta.
Continuamos paseando por Roma y caminando, caminando descubrimos el castillo de Sant'Angelo. Es gigante. Además, hemos visto que arriba puede haber buenas vistas, así que nos decidimos a entrar. Para comprar la entrada, con carnet de estudiante o miembro de la Unión Europea menor de 26 años (DNI), te hacen un descuento. Así que la entrada nos cuesta 7,00 € en lugar de 14,00 €.
Comenzamos la visita al castillo. Es gigante. No sabemos si habrá tiempo para verlo todo. Hay que comentar que este castillo fue creado primero como lugar para enterrar a Adriano. Más tarde sirvió como palacio para los Papas donde pasaban largas temporadas, e incluso llegó a ser una prisión. Además fue muy importante por la posición estratégica que tiene, que ha sido decisivo en interminables luchas por conseguir el dominio de la ciudad. Servía como fortaleza y ningún invasor podía proclamarse amo de Roma hasta haber conquistado el castillo. El puente con el cual se une la otra orilla de la ciudad es el más bonito de todos. La verdad es que por dentro todo son puertas y pasillos, todo parecido a un laberinto.
Pero finalmente, después de caminar por diferentes salas y paseando por fuera del castillo subiendo y bajando escaleras, hemos llegado arriba del todo. ¡Y tenemos unas vistas preciosas! Desde aquí arriba vemos Roma, ¡y vaya que es bonita, incluso cuando está oscuro! Nos quedamos boquiabiertos viendo la ciudad eterna. Miramos arriba y vemos iluminada la escultura del ángel envainando la espada, Sant'Angelo, escultura que hace referencia a la peste que sufrió Roma en el año 590.
Es hora de marchar. A las 19:00 h cierran las puertas del castillo y tenemos poco tiempo para hacer el recorrido de vuelta y salir fuera. Además hace mucho frío y tenemos la cara congelada. Es hora de volver hacia el hotel. Así que después de volver a pasar por pasillos y diferentes salas con más esculturas, con más pinturas, con más tapices, con más objetos de la época, salimos por otra puerta gigante. Tenemos que pasar por un parque para coger el puente y coger el camino hacia casa.
Decidimos ir andando. 30 minutitos. Así bajamos la cena que todavía la tenemos en la barriga. Recorremos muchas otras callejuelas de la ciudad, observando cada esquina, pasando otra vez por la Scalinata y llegando al hotel más tarde de las 20:00 h. Hemos decidido ir a dormir pronto. ¡Tanto caminar y observar nos ha dejado agotados! Así pues, acabamos otro día genial paseando y descubriendo Roma. Una ciudad que cada día nos roba más el corazón. ¡Nos ha encantado!


