Escapada al Querforadat, las vistas más bonitas del Cadí

Descubrid el Querforadat, uno de los pueblos más bonitos del Alt Urgell y el que tiene las mejores vistas sobre el Cadí.

Juli Ramon ☺Juli Ramon ☺
Escapada al Querforadat, las vistas más bonitas del Cadí
Darrera actualització:
Foto d' Andrea Prat i Juli Ramon per Escapadesenparella.cat

La historia cuenta que sobre la gran roca que preside el pueblo había un castillo y que este se comunicaba de forma secreta con un río, a través de un agujero, para esquivar los asedios. Los habitantes enseñaban cada día truchas frescas para desanimar a los sitiadores. De ahí que el pueblo se llame Querforadat: un quer, palabra de origen prerromano, es una peña. Aun así, el dicho popular asegura que «Al Quer, el forat tothom se'l té».

Escapada al Querforadat, las vistas más bonitas del Cadí: Bienvenidos a la escapada de la semana, ¿nos acompañáis?

También hay una leyenda que cuenta que una dama, hija del señor del castillo, durante uno de los muchos asedios que sufrieron, se enamoró del caudillo de los sitiadores. Una noche en que los dos decidieron encontrarse, la dama, al bajar por la roca del castillo, resbaló y cayó al vacío. El caudillo, que la esperaba, al ver que no venía decidió volver a su campamento pensando que nunca más la volvería a ver. Al día siguiente los habitantes del Querforadat vieron que los sitiadores se habían marchado, dejando el campamento vacío. Dice la leyenda que, por las noches, en Querforadat se ve a una chica vestida de blanco bajando desde las ruinas del castillo hacia el lugar donde estuvo el campamento, buscando a su enamorado.

Un domingo sin planes

Hoy es uno de esos domingos en que no tenemos ganas de hacer nada. No nos apetece esquiar, estamos un poco cansados y después de comer tendremos que volver a casa. Estamos de ruta por el Alt Urgell y, para hacer algo distinto, tenemos ganas de explorar los pueblos que tenemos cerca, como Adrall o Castellbò.

Así que, después de un buen desayuno y de la nevada de esta noche, vamos hacia el coche para conocer uno de los rincones más bonitos de Cataluña, o eso dicen.

Anunci

El Querforadat

Nos escapamos al Querforadat, una pequeña población del municipio de Cava, en el Alt Urgell, de unos 15 habitantes aproximadamente. Históricamente pertenecía al Baridà (comarca natural), aunque el resto del municipio pertenece al Urgellet.

Después de un buen rato en coche, pasando por la carretera húmeda, helada y más arriba con nieve, dejando atrás campos blancos y casas de labranza con las chimeneas humeando, saludando a alguna que otra vaca que pasta y a algún perro de caza despistado, ¡llegamos al Querforadat!

El Querforadat es un pueblo pequeño, tranquilo, con casas de montaña muy bonitas. Tenemos que abrigarnos bien, porque el pueblo está nevado y la temperatura fuera del coche parece baja. ¡Menos mal que el sol nos calienta la cara!

Paseando por el pueblo

Después de dejar el coche en una placita a la entrada del pueblo, investigamos el Querforadat. Nos damos cuenta del silencio del invierno: se oye la nieve cayendo de los árboles, algún pájaro atrevido piando; ni el viento se deja oír. Pasamos por callejones estrechos, y paredes de piedra seca con mucha historia nos abren paso hasta las afueras del pueblo donde, de repente, levantamos la cabeza y nos da la bienvenida la majestuosa sierra del Cadí, toda nevada, imponente justo delante. ¡Qué maravilla! ¿Podríamos decir que el Querforadat tiene las vistas más privilegiadas de esta sierra tan nuestra?

Anunci

Seguimos caminando. El camino deja de ser empedrado y pisamos barro hasta que descubrimos un llano algo más alto donde aprovechamos para hacer algunas fotografías del paisaje; hay que inmortalizar el momento. Más arriba seguimos el camino con nieve y medio helado que lleva hasta una explanada muy grande llena de nieve. Aquí pasamos casi todo lo que nos queda de mañana, haciendo un muñeco de nieve gigante con orejas de Mickey Mouse. Nos lo pasamos en grande, parecemos niños. Pero de eso van las vacaciones, ¿no? De desconectar.

Una vez acabada nuestra obra de arte, nos paramos otra vez maravillados de ver tan cerca la montaña nevada y damos la vuelta para buscar el coche. Es hora de marcharse. Es entonces cuando vemos la iglesia parroquial del Querforadat, dedicada a Sant Genís y que depende de la iglesia del vecindario de Barguja.

El antiguo castillo de Quer

También contemplamos el antiguo castillo de Quer, bueno, los fragmentos de muro que quedan, en el roquedal del pueblo. En el siglo XI era de los condes de Cerdaña y posteriormente se dio a los condes de Guimerà, que se autodenominaron vizcondes de Querforadat.

Los gatos del pueblo

Antes de marcharnos vemos que un par de gatos rondan por las calles buscando comida, así que, como no tenemos prisa, nos quedamos un rato acariciándolos y jugando con ellos. ¡Son preciosos!

¡Ahora sí que sí! Tenemos que irnos. Todavía tenemos que volver a casa y comer y, si tardamos mucho, pillaremos caravana. Subimos al coche y encendemos la calefacción —tenemos las manos heladas— y nos ponemos en marcha por la misma carretera por la que hemos venido, dejando atrás la sierra del Cadí y este pueblecito precioso que ya nos ha robado el corazón.