
Es domingo por la mañana y queremos pasar un buen fin de semana, pero entre el trabajo y la universidad nos encontramos con que son las 11 h y todavía estamos pensando qué hacer. Buscando actividades relativamente cerca de casa, decidimos probar algo nuevo. De hecho, ¿quién nos iba a decir que acabaríamos descubriendo un tipo de excursión nuevo y que nos acabaría gustando tanto gracias a Rukimon Rucs del Corredor? Descubrimos el mundo de los burros de la mano de Rukimon - Rucs del Corredor. Lo encontramos por internet, nos apuntamos la dirección, subimos al coche y cogemos la carretera dirección al Corredor.
Escapada al Rukimon Rucs del Corredor: un día de animales: Bienvenidos a la escapada de la semana, ¿nos acompañáis?
Llegada al parque
Llegamos con ganas de empezar. Hay que destacar que tiene un aparcamiento amplio para dejar el coche y que la carretera, asfaltada, está en muy buen estado.
Qué es Rukimon
Rukimon Rucs del Corredor es un espacio lúdico situado en la sierra del Corredor, dentro del Parque Natural del Montnegre (a menos de 50 km de Barcelona y a 20 minutos de la costa), en los bosques entre Dosrius y Canyamars.
Entre que el parque está en plena naturaleza y las ganas que tenemos de ver a los burros, nos plantamos rápidamente delante del mostrador. La verdad es que nos quedamos con la boca abierta por la cantidad de actividades que proponen, pero después de un rato hablando con Paloma, uno de los miembros fundadores del parque, ya lo tenemos claro: elegimos la excursión de 1 hora con los burros.
Hay que llevar efectivo
Por desgracia no aceptan tarjetas de crédito y tenemos que volver a casa para poder pagar en metálico.
Una vez de vuelta en el parque y con el dinero en mano, damos una vuelta por el interior del recinto siguiendo la ruta marcada, conociendo un poco más de cerca el mundo de los burros y sus distintas razas. Queremos destacar el trabajo hecho en la distribución y la organización del recorrido, con el que grandes y pequeños aprenderéis mucho, porque además de tener información sobre los burros y la vegetación, los podréis observar en estado seminatural dentro de cercados adaptados a la montaña.
La excursión con los burros
Una vez acabado el recorrido, por fin llega la hora de la excursión; nos presentan a nuestros amigos: London y Picasso. Y os preguntaréis, ¿quién iba con quién? Pues Juli viajaba con Picasso, un burro blanquito y tranquilo, como él. Yo montaba a London, un burro gris, joven y testarudo. De hecho, os sorprenderá saber que los dos burros tenían el mismo carácter que nosotros. La gente de Rukimon lo acertó de pleno.
Ya montados y después de una lección breve sobre qué hacer para que el burro te haga caso, empezamos la excursión circular, que empieza y acaba dentro del parque. El recorrido se hace por los caminos del Corredor: paseamos entre árboles, campos de trigo y de sorgo, y subimos y bajamos pendientes, todos en fila para poder pasar bien por el camino. Delante del todo llevamos un guía que nos va indicando la ruta.
Como curiosidad, la testarudez de los burros para hacer lo que quieren. London intentaba adelantar al resto todo el rato, se paraba a comer constantemente y, cuando quería, no se movía ni un milímetro. Juli se reía, se reía mucho, y es que si vais en pareja os lo pasaréis genial. Claro, él estaba muy tranquilo con Picasso, tan tranquilo que fue el último de la fila todo el rato. Picasso iba a su ritmo y London… ¡quería ser una bala! Menos mal que el camino era estrecho.
Qué nos pareció
En resumen: nos lo hemos pasado genial. Tenemos ganas de volver para repetir la experiencia. Y a todas las personas que llevan Rukimon, un abrazo: sois majísimos y muy amables. Las instalaciones están en muy buenas condiciones y los burros no podrían estar mejor cuidados ni en un entorno mejor. ¡Es un parque que da gusto!







