Viaje a Estocolmo

Llegada al hotel • Viaje a Estocolmo, día 1

Llegamos a Estocolmo y comenzamos a pasear por sus calles empedradas entre sus casas características. ¿Quieres saber mucho más de Estocolmo?

Andrea Prat ☺Andrea Prat ☺
Llegada al hotel • Viaje a Estocolmo, día 1
Foto de Andrea Prat y Juli Ramon para Escapadesenparella.cat
Darrera actualització:

Nos preguntábamos cómo celebrar San Juan como cada año. No nos gustan los espacios masificados y menos la gente descontrolada por el alcohol, los petardos y la noche. Aunque los petardos y la noche nos encanten y no diremos que no a una buena cerveza belga o cóctel.

Hacía semanas que rumiábamos qué hacer cuando recibimos la noticia: ¡este San Juan haremos una escapada a Estocolmo! Qué gran sorpresa y qué pasada de viaje nos ha salido. ¡Os lo recomendamos al 100%!

A continuación os lo explicamos al detalle en este post. Si sois nuevos en la web os recomendamos que antes de continuar leyendo echéis un vistazo a la preparación del viaje a Estocolmo en la entrada.

¡Escapada sorpresa a Estocolmo, Suecia! Viaje a Estocolmo • Día 1: Llegada al hotel. ¿Nos acompañáis?

Si habéis leído el post anterior veréis que, una vez que supimos dónde sería nuestra próxima escapada, nos informamos sobre la ciudad y el país. Estuvimos investigando, sobre todo, si celebraban San Juan y, si no lo hacían, qué celebraban, para así continuar con la tradición tan bonita que tenemos en Cataluña. Para nuestra sorpresa, nos dimos cuenta de que este año celebraríamos San Juan de una manera diferente. Le cambiaríamos el nombre por Midsommar, comeríamos comida tradicional sueca y viviríamos toda su fiesta tradicional.

Pues de esta manera nosotros llegábamos a Estocolmo el día 23 de junio, donde estaríamos hasta el día 26 visitando la ciudad, y haciendo una parada obligatoria en Skansen para celebrar la gran fiesta del Midsommar. También pasamos por el Gamla Stan, literalmente Ciudad Vieja, la Alcaldía donde se hace la entrega de los Premios Nobel, el Palacio Real, el Museo Vasa, e hicimos una vuelta por el archipiélago. Más adelante, en este mismo post y en los que vendrán de esta escapada, os iremos explicando cada uno de los lugares que visitamos. Pero antes de comenzar el viaje y explicaros todo, queremos que tengáis claras unas cuantas cosas que hemos descubierto una vez vueltos a casa.

Si viajáis a Estocolmo…

Hay que llevar ropa de invierno y de verano, sea cual sea la época del año que vayáis. No os dejéis nunca los paraguas ni el impermeable. El clima en Estocolmo es muy variado y cambia rápidamente. Podéis tener días de todo tipo: nublado y sol, o lluvia, mucha lluvia. En nuestro caso, llegamos con nublado, el día siguiente llovió, el siguiente hizo un sol que nos pusimos morenos y todo, y el último día el frío y la lluvia nos acompañaron. Hay que llevar calzado cómodo y tiritas por si sois de pies delicados.

Si viajáis justos de dinero os aconsejamos que optéis por desplazaros caminando. Estocolmo es una ciudad relativamente pequeña y las distancias se pueden cubrir a pie perfectamente. Si no podéis, utilizad el transporte público. Si preferís esta opción, sabed que existen tarjetas recargables llamadas SL Cards con un mínimo de recarga de 100 SEK. En euros el precio del trayecto sale a 3 €, pero si podéis, ahorrad. Sobre todo evitad los taxis, que son carísimos y las tarifas nunca son las mismas.

Si encontráis un lugar donde alquilar bicicletas, hacedlo. ¡Es la mejor opción! Podréis llegar a todas las partes de la ciudad, ya que las islas están comunicadas por puentes y la bicicleta es un transporte asequible, rápido y seguro. Estocolmo tiene prácticamente todas las calles habilitadas con carriles para bicicletas. El alquiler de una bicicleta por persona sale a 165 SEK, es decir, unos 18,40 € los tres días, lo que equivale a 6,14 € el día. ¿No está mal, eh?

Tened en cuenta en todo momento el clima para las visitas. ¡Planificad los recorridos! Aprovechad los días de buen tiempo para ver los monumentos y hacer las rutas exteriores, y aprovechad los días de lluvia y mal tiempo para ver museos y exposiciones. También estad preparados para hacer cola, porque en época de vacaciones encontraréis bastante gente. ¡Informaos!

Aunque nosotros ya buscamos información sobre el viaje antes de coger el avión, una vez llegados hemos tenido dudas y diferentes preguntas para encontrar localizaciones o métodos de transporte. Si os pasa lo mismo, no tengáis miedo de preguntar. ¡Nunca sabes a quién puedes conocer!

Comprad en el supermercado y evitad los restaurantes si queréis comer barato. A diferencia de otros países escandinavos, Suecia es un país fuertemente occidentalizado. Encontraréis muchos locales de comida rápida, hamburguesas, frankfurts, y restaurantes japoneses, chinos, hindús e italianos. Si tenéis un poco de suerte encontraréis algún restaurante de cocina tradicional sueca; no dudéis en probar el reno.

Salid pronto de casa, del hotel, de la caravana o de donde estéis, y aprovechad el día. Las tiendas cierran hacia las 18 h de la tarde y más vale ir a dormir pronto antes de no poder ver nada.

Id siempre acompañados de un mapa para saber exactamente dónde estáis y qué atracciones os quedan más cerca. Pero sobre todo, ¡tened ganas de pasarlo muy bien!

Día 1: Llegada al hotel

Ahora que ya hemos hecho este pequeño resumen de puntos básicos para sobrevivir a Estocolmo, es hora de comenzar a explicar nuestra aventura, la cual comienza cogiendo el avión en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat a las 13:15 horas, donde hemos llegado dos horas antes para hacer toda la ceremonia de facturar las maletas, pasar el control de seguridad y hacer cola, mucha cola, porque en el puente todo el mundo tuvo la misma idea que nosotros: hacer una escapada.

Cogimos el avión dirección Aeropuerto Arlanda, donde aterrizamos 30 minutos antes de lo previsto. Al salir del avión nos dimos cuenta de que era un aeropuerto muy pequeño, parecido al de la película La Vida Secreta de Walter Mitty cuando viaja a Islandia. Salimos y nos pusimos a buscar el autobús que nos tenía que llevar hasta el centro de la ciudad, a la Estación Central. El nombre de la compañía es Flygbussarna, y podréis comprar los billetes al lado mismo de la parada de autobús, en una máquina expendedora que hay. Habréis de pagar con tarjeta, y el coste por billete será de unos 10 € por persona y viaje. Durante la ida hacia la gran ciudad nos dimos cuenta de lo verde y fresco que era todo, del cielo azul y de las casitas tan bonitas.

Estábamos pendientes de dónde bajar cuando pasamos frente al hotel donde nos alojaríamos, el Elite Palace Hotel, así que bajamos en la siguiente parada, desde la cual seguimos por una calle empedrada, difícil de recorrer si viajas con maleta y, además, cuesta arriba para llegar hasta el hotel. Una vez llegados nos duchamos y a caminar. Comenzamos investigando las calles más cercanas, arriba y abajo. La mayoría de las tiendas estaban cerradas, menos los supermercados o comercios grandes. También nos escapamos hasta el Hard Rock Café de Estocolmo, donde, ya que comenzaba a ser hora de cenar, pedimos una buena hamburguesa acompañada de patatas fritas y una Carlsberg. Pudimos disfrutar del local; como sabéis, los Hard Rock se caracterizan por la decoración con elementos como chaquetas, guitarras, discos, sombreros, entre otros, de grupos de música o maestros del rock.

Después de cenar y antes de ir a dormir, acabamos de dar la vuelta fijándonos en la decoración de las casas, los colores de las fachadas, el silencio que dominaba por las calles, la poca gente… Todo era muy tranquilo, un lugar ideal para descansar. Y es que, de hecho, aunque Estocolmo es una ciudad tranquila, mucha gente aprovecha el Midsommar para escaparse a las casas de segunda residencia, ya que este año eran 4 días de puente.