Visitando Costa Smeralda y Olbia • Viaje a Cerdeña, día 1
Aquí comienza nuestro viaje en esta maravillosa isla de Cerdeña, descubriendo Olbia y la Costa Smeralda. Visitamos tres de las playas más emblemáticas, las llamadas Spiaggia Coda de Caballo, Cala Brindinchi y Spiaggia Lu Impostu.

Olbia, también llamada como Terranova en sardo, es una ciudad de 55.477 habitantes con una extensión de 376 km². Esta ciudad se encuentra en la Costa Smeralda aunque anteriormente se encontraba en la provincia de Sassari, en la subregión de Gallura, pero se constituyó una nueva provincia llamada Olbia-Tempio de la que forma parte. Es el principal centro económico de la Gallura y del noreste de Cerdeña.
Estamos a finales de agosto y la mayoría de las personas están a punto de volver al trabajo. En nuestro caso, como el año pasado, es al revés, somos de los afortunados que comenzaremos las vacaciones a finales de agosto y se alargarán hasta mediados de septiembre. ¿Y sabéis qué escapada tenemos preparada para estas vacaciones? Si leísteis la última entrada al blog ya lo deberíais saber. ¡Este año tenemos preparado un viaje a Cerdeña! ¡Qué bonita es la isla de Cerdeña! ¡Desde el mes de febrero que esperábamos este viaje más que nunca, ya era hora de una escapada más larga de las que estamos acostumbrados a hacer! Esperamos tener la oportunidad de visitar a fondo la Costa Smeralda, Alguer y todos los secretos de la isla.
Visitando la Costa Smeralda y Olbia en Cerdeña, ¿nos acompañáis?
Son las 4h de la madrugada del viernes y ya estamos en pie, ducha rápida y corriendo hacia el aeropuerto de Barcelona-El Prat. Tres maletas, una mochila muy bien preparada y dos bocadillos de tortilla nos acompañan. En este viaje a Cerdeña también nos acompañará nuestra ya emblemática GoPro y, además, una nueva Pentax KS2 de la que esperamos sacar mucho provecho.
Es hora de realizar el check-in y pasar el control. Tenemos suerte y vamos bastante rápidos, y antes de darnos cuenta ya somos la segunda pareja que entra en el avión, contentos e ilusionados, tanto que somos incapaces de dormir durante la hora que dura el viaje y al llegar nos morimos de sueño. Llegamos a Cerdeña a las 8:30 h de la mañana, aterrizamos en el aeropuerto de Olbia-Costa Smeralda, y nos encontramos con un pequeño problema a la hora de alquilar el coche. Parece que la compañía de alquileres Sicily by Car, o al menos sus trabajadores, no tienen muy clara la política de alquiler, y para nuestra sorpresa no podemos realizar el alquiler del coche directamente en el mostrador después de haber hecho prácticamente una hora de cola, aunque en la web deja claro que se puede realizar de esta manera. Bueno, tarjeta roja para ellos. Para solucionarlo, dado que el wifi del aeropuerto es malo, llamamos un taxi porque nos llevase al estudio que hemos alquilado por Airbnb.
La casa de Gianluca, donde estaremos los próximos 7 días. Para nuestra sorpresa, y ya es la segunda en menos de 2 horas que llevamos en la isla, Gianluca no está en casa ni tampoco su esposa, y nos recibe su suegra originaria de Vietnam. Es una mujer encantadora con unos rasgos asiáticos muy marcados; nos enseña la casa esquivando cualquier barrera lingüística, dado que ella no nos entiende en inglés y nosotros el vietnamita no lo acabamos de dominar demasiado. La casa es una pasada, bonita y cómoda, perfecta para pasar una buena semana. Si después de ver las fotografías os vienen ganas de reservarla, a continuación encontraréis el enlace a Airbnb. Os prometemos que no os arrepentiréis, ni por la casa ni por Gianluca y su familia.





El estudio está muy bien equipado. En la cocina no falta nada, incluso tenemos una plancha para hacer bikinis; el baño impecable con jabón y toallas; en la nevera nos han dejado dos botellas de agua y dos cervezas de la marca más popular de Cerdeña, Ichnusa, el equivalente a la Estrella Damm de Cataluña. En el armario de la cocina tenemos dulces y golosinas, y en las estanterías del comedor nos esperan mil y uno libros para descubrir Cerdeña, los cuales revisaremos más adelante con Gianluca y nos aconsejará dónde ir y a dónde no. Más tarde aparecieron Gianluca y su maravillosa familia invitándonos a cenar pasta con salsa de calabaza con trocitos de tocino, pollo a la marinera y de postres un buen helado. Nos explican dónde ir y qué ver en Cerdeña, todo con pelos y señales, y por ello hemos de agradecer de todo corazón el buen viaje que hemos pasado. Porque os hagáis una idea del perfil de persona que es Gianluca, es de aquellas personas que a primera vista sientes que te llevarás bien, personas abiertas dispuestas a ayudarte en todo momento, amante de la buena cocina y del buen vino, orgulloso de la familia que tiene y de la tierra donde ha nacido.
Habiendo cenado y hablado una buena rato, Gianluca nos acompaña al aeropuerto para recoger el coche que será nuestro acompañante del viaje durante toda la semana. Esperábamos recibir un Fiat 500, pero en su lugar nos dan un Smart Forfour, aquellos que son un poco más grandes y de hecho nos vino muy bien para llevar todo lo que llevamos de equipaje. Hemos acabado el día yendo a comprar comida para la semana y dando alguna que otra vuelta por las calles de Olbia.
Esperábamos poder despertar nos a las 7:30 de la mañana, pero finalmente nos levantamos a las 8 h; el día de ayer nos ha pasado factura. Nos duchamos, nos ponemos los bañadores y para desayunar comemos tostadas integrales con mermelada, un poco de melón y por último un yogur, que a Juli le encanta muchísimo. Antes de partir preparamos un poco de comida: dos bocadillos de solomillo con queso y lechuga, ¡muy bueno! ¡Por fin ya es sábado, cuántas ganas tenemos de pisar la playa! Ayer Gianluca ya nos dijo todo lo que debíamos saber sobre las playas de Cerdeña, cuáles eran las más tranquilas, cuáles las más bonitas, cuáles las que debemos visitar sin falta, y a cuáles ir dependiendo de la dirección del viento.
Hoy tenemos decidido que visitaremos tres de las playas más emblemáticas de la Costa Smeralda, son las llamadas Spiaggia Coda de Caballo, Cala Brindinchi y Spiaggia Lu Impostu.
El sol nos acompaña y nos da la bienvenida a Cerdeña; hace mucho calor, unos 34 ºC pero nada de humedad. Es un clima más fácil de soportar que el que tenemos en Barcelona. ¡Hoy pues es día de estrenar las playas! Al llegar a Spiaggia Coda de Caballo, a unos 30 – 45 minutos de Olbia, ya nos hacemos una idea de los tesoros que iremos encontrando durante la semana.
Es una playa de arena clara, blanca y fina, estrecha, y por eso debes ir bien temprano para coger lugar si no quieres tener que ponerte entre las dunas, de agua limpia y transparente y con una pendiente un poco pronunciada, ya que al cabo de pocos metros de entrar en el agua te hundías fácilmente, pero dada la transparencia del agua, es de agradecer. Pasamos prácticamente toda la mañana aquí, entrando en el agua e haciendo snorkel en búsqueda de peces.













Más tarde nos dirigimos a la Cala Brindinchi o también llamada Tahití porque la arena es tan blanca y fina que es comparable a las playas del Caribe o de la Polinesia, además puedes caminar por el agua muchos metros adentro y siempre la tendrás a los pies, sin hundirte, el agua clarísima, como en las películas. Esta es una de las que más gusta a los turistas por eso siempre está llena.
Tuvimos suerte de que una pareja muy maca nos dejase su lugar porque se marchaban, avisándonos además porque nadie más nos lo robara. Aquí, en la Cala Brindinchi para comer comimos nuestros bocadillos del chef Juli acompañados de dos cervezas que llevamos en la nevera como regalo de bienvenida de la marca sarda Ichnusa, inconfundible debido a su packaging basado en la bandera de Cerdeña.
Para acabar y para terminar de pasar el día, cuando ya se ponía el sol fuimos a la playa del lado de la Cala Brindinchi, llamada Lu Impostu. Esta es una playa más como las de aquí, con agua limpia por supuesto, pero con la arena más gruesa.




Una de las cosas que más nos gustó de Lu Impostu es que en uno de los lados de la playa, hay un caminito que bordea la costa y que te lleva a una zona más virgen, con rocas, algas y crustáceos. Allí estuvimos buscando caracoles, que, por cierto, había muchísimos, también vimos cangrejos, peces y otros animales. ¡Fue muy divertido!
¡Acabamos pasando la tarde investigando los animales de la zona! Finalmente, alrededor de las 19 h de la tarde decidimos volver hacia casa, secándonos con la toalla esta arena tan fina que cuesta tanto marcharse. Al llegar a casa, es hora de ducha con dos enjabonadas para quitar la gran cantidad de sal que tenemos encima, y es que el agua del mar es mucho más salada que la de aquí. Toca poner crema hidratante o after sun y por último a cenar, acabando el día viendo uno o dos capítulos de Breaking Bad. ¡Y hasta mañana, que ya será día 2!






