Escapada a El Molí de Siurana: Visitamos el Castell de Montgrí, los Aiguamolls del Empordà y las Ruinas de Empúries
Descubre con nosotros El Molí de Siurana y tres lugares espectaculares del Empordà

La COVID-19 nos hizo posponer esta escapada varios meses, ¡pero por fin ha llegado el día! Acabamos de terminar la maleta, de cargar todo nuestro equipo de fotografía al coche, pasamos la localización al GPS y ¡nos ponemos en marcha!
Escapada a El Molí de Siurana: Visitamos el Castell de Montgrí, los Aiguamolls del Empordà y las Ruinas de Empúries: Bienvenidos a la escapada de la semana, ¿nos acompañáis?
Después de coger la C-32 y la AP-7, aproximadamente en una hora llegamos a donde comenzará nuestra escapada de este fin de semana. ¡Este fin de semana nos escapamos a El Molí de Siurana, situado en el Empordà!
El Molí de Siurana, un agroturismo con historia
El Molí de Siurana comenzó con el agroturismo el año 1995. María y su marido Josep, la hermana Dolors y Danielle se encargan de cuidar esta preciosa Casa Rural y hacer disfrutar a los huéspedes de una genial experiencia en la Costa Brava.
Esta casa dispone de 7 habitaciones, 1 apartamento, comedor con hogar, sala de estar, terraza exterior, un magnífico jardín, piscina con terraza, aparcamiento, sala de masajes y tienda con productos artesanales.
Llegamos a El Molí de Siurana y dejamos el coche en el aparcamiento, situado en el jardín que da paso a la casa, a escasos metros de la puerta de entrada. Solo salir del coche nos quedamos maravillados con el entorno. Una casa deliciosa, rodeada de un jardín muy grande y de color muy verde. Destacan las enredaderas verdes y lustrosas que decoran la fachada, donde la luz de la tarde la hace más mágica.
Entramos en la casa, toda bien decorada y con mucha información de qué hacer en la Costa Brava y llena de productos artesanales: miel, mermeladas, aceite de oliva… todo una declaración de intenciones. También vemos el comedor con todas las mesas puestas y el hogar, una sala con mucho encanto. Y es allá, detrás del mostrador, ya vemos a María, que nos lleva a nuestra habitación, una habitación muy acogedora, y nos explica un poco más sobre la historia de la casa.
Cogemos las maletas y las subimos a nuestra habitación. Colocamos nuestras cosas y aprovechamos para observar las vistas desde las ventanas: ¡vistas a los campos verdes del Empordà! Pasa muy rápido el tiempo, y entre que hemos llegado pasadas las siete y el buen olor que sale de la cocina, de seguida se hace la hora de cenar. Así que bajamos al comedor para disfrutar de la comida casera de El Molí de Siurana.
De seguida viene Dolors y nos presenta el menú de hoy, y en menos tiempo, nos comienzan a servir la cena: ensalada del huerto, escudella, tortilla de patatas y un poco de pollo asado. ¡Todo tiene muy buena pinta y os podemos asegurar que nos hemos relamido los dedos! ¡Y de postres una crepe y pastel de mermelada hecho por ellos! ¡Delicioso!
Mientras cenábamos se ha ido haciendo de noche, así que decidimos subir a la habitación y ponernos a dormir temprano para poder disfrutar muchísimo del fin de semana que nos espera. ¡Toca coger fuerzas!
Sábado por la mañana: subimos al Castell de Montgrí
El sábado nos despertamos bien temprano, ¡gracias al despertador y a algún gallo que también nos ha hecho de despertador! ¡Una buena manera de levantarse de la cama, sin duda! Por la ventana vemos salir el sol, con esos colores tan dorados que dan la bienvenida al nuevo día.
Después de la ducha bajamos las escaleras y nos volvemos a encontrar en el comedor de El Molí de Siurana, donde nos espera un desayuno bien completo: pan de payés tostado, embutidos, mermeladas caseras, cruasanes, donuts normales y de chocolate, huevos a nuestro gusto (revueltos, tortilla, huevo frito con bacon…), zumo de fruta natural, macedonia, café, infusiones… ¡No podéis imaginar lo de satisfechos que nos hemos quedado con este delicioso desayuno! ¡Desayuno de cubiertos! ¡Y desayuno de 10!
Después de coger fuerzas, nos ponemos en marcha y nos acercamos al punto de salida de la que será la ruta de hoy: estamos en Torroella de Montgrí, en el aparcamiento habilitado al lado del camino bien indicado. Hoy nos hemos propuesto llegar hasta lo alto del Castell de Montgrí, así que con la mochila a la espalda y agua, hacemos camino hacia arriba, llegando después de un par de horas, parando infinidad de veces para inmortalizar cada vista y cada rincón de la subida.
El camino está muy bien indicado y es apto para toda la familia. Hay dos bifurcaciones, ambas te llevan hasta lo alto al Castell. Más tarde, los caminos se vuelven a encontrar y se unen en un mismo camino, donde allá bien cerca se encuentra un pequeño refugio. Y más adelante, encontramos la Cruz, desde donde se puede llegar hasta la ermita de Santa Caterina. Seguimos más arriba, siguiendo el camino entre piedras, rocas y subida y, ¡llegaremos hasta el castillo!
Lo mejor de todo es que podréis entrar, subir hasta lo alto del castillo y pasearos entre las diferentes torres de forma gratuita. La puerta de la entrada al castillo está abierta y a las torres se accede a partir de una escalera de caracol. ¡Es espectacular! ¡Y si las vistas desde abajo son fantásticas, las vistas desde aquí arriba aún son mejores! Se ven las Islas Medes, la playa de Pals, el Golfo de Roses, ¡incluso es posible divisar el Canigó!
El Castell de Montgrí, también conocido como el Castell de Santa Caterina, está situado a unos 315 metros de altitud, en la cima del Macizo del Montgrí, en Torroella de Montgrí y a 6 km del mar. Es una fortificación militar construida entre el año 1294 y el año 1304 por el rey Jaime II con la finalidad de controlar los movimientos de los condes de Asturias.
Después de disfrutar del castillo, de las vistas y de esta mañana de sol tan espectacular que hemos tenido, toca bajar. Y en poco tiempo, casi podríamos decir en la mitad de lo que hemos tardado en subir, ya estamos en el aparcamiento donde hemos dejado el coche, bebiendo agua de la fuente que encontraréis y haciendo uso del lavabo público, también localizado en el mismo aparcamiento.
Por la tarde: los Aiguamolls del Empordà
Ya es hora de comer, pero como que no tenemos hambre por el desayuno que hemos hecho esta mañana, y queremos seguir conociendo más lugares maravillosos del Empordà, nos dirigimos con el coche hasta el Parque Natural de los Aiguamolls del Empordà.
Los Aiguamolls del Empordà son una de las principales zonas húmedas de Cataluña, junto con los deltas del Ebro y el Llobregat.
Se encuentran ubicados entre las desembocaduras de los ríos Fluvià y Muga y son uno de los espacios naturales de Cataluña donde se observa una mayor variedad de especies animales: hasta ahora han sido citadas 329 especies de pájaros, ya que los Aiguamolls son el refugio y el lugar de descanso de más de 300 especies, muchas de ellas protegidas.
Aparcamos el coche en el aparcamiento del Parque Natural de los Aiguamolls del Empordà (nos cuesta unos 5€ y es de mencionar que la entrada al parque es gratuita) y aprovechamos para cogernos un entrepán en la guingueta "Aiguamolls del Empordà", que ahora sí que ya tenemos hambre. Nos lo comemos con calma disfrutando del sol en la zona de pícnic, de los pájaros que cantan y de la naturaleza y, una vez comidos, nos dirigimos dentro del parque. Muy importante mencionar que una vez dentro hay que respetar la fauna y sus hábitats así como las plantas y vegetales.
Comenzamos a caminar y nos damos cuenta de que hay marcados diferentes itinerarios para seguir: uno comienza por el Cortalet y otro por el Vilaüt. Los dos recorridos permiten ver una gran diversidad de fauna, sobre todo ornitológica, así como numerosas paradas para contemplar el espectacular paisaje que se nos presenta. Aunque sea así, el parque te propone diferentes itinerarios para hacer a pie o en bicicleta, por ejemplo:
Los itinerarios del parque
Itinerario 1: del Cortalet hasta el mas del Matà, 2,5 km
Itinerario 2: del mas del Matà a las Llaunes, 2,3 km
Itinerario 3: vuelta a la Reserva Integral de las Llaunes, 8,2 km
Itinerario 4: del Cortalet a los Estanys Europa, 4 km
Itinerario 5: Entre dos Ríos, 1,5 km
Itinerario de Vilaüt: ruta por la reserva de Vilaüt, 2 km
Ruta de los Estanys: ruta circular de Castelló hasta Palau Saverdera, 32 km (recomendado para bicicletas)
Itinerario Natural del Fluvià: ruta circular al lado sur del Fluvià, 8,6 km (recomendado para bicicletas)
Os tenemos que decir que solo comenzar a caminar y seguir el interinario que hemos elegido, ¡nos hemos quedado boquiabiertos al ver la gran vegetación y la cantidad de pájaros que hay! Es más, os podemos decir que nuestros prismáticos han ido de mano en mano disfrutando y viendo cigüeñas, patos, cormoranes, flamencos, martinetes, garzas pescadoras ¡y muchos más! ¡Así como Nutrias! ¡Eso sí que ha sido una gran sorpresa!
Nos hemos pasado toda la tarde disfrutando del parque hasta llegar a las torres que se habían utilizado como silos para guardar el arroz y que actualmente son un maravilloso mirador para ver las preciosas y magníficas vistas del Parque Natural del Empordà. ¡Totalmente recomendable visitar este espacio natural tan singular!
Ahora que ya se ha ido poniendo el sol, y el calor del día comienza a bajar, decidimos volver hacia El Molí de Siurana, es hora de reposar un rato, asimilar todo lo que hemos hecho hoy y comenzar a pensar en cenar.
Llegamos a El Molí de Siurana en menos de media hora, dejamos las cosas en la habitación y nos preparamos para la cena, ¡y qué cena! Mientras estamos en la mesa, María nos explica que en verano el jardín se llena de luces de las luciérnagas y que a veces han hecho pequeños conciertos de música en directo en el jardín. Al escuchar sus explicaciones, nos hemos quedado con ganas de volver en verano para poder disfrutar del mágico jardín y las fantásticas actividades que proponen. ¡Con la barriga llena, nos dirigimos hacia la habitación a descansar! ¡Mañana es el último día que estaremos por el Empordà y lo tenemos que disfrutar!
Domingo: las Ruinas de Empúries
Son las ocho de la mañana, suena el despertador, nos levantamos y después de la ducha vamos a desayunar. Como no os sorprenderá, en la mesa nos sirven un muy buen desayuno donde no falta de nada. Pan con tomate, embutido, tortilla o huevos revueltos, mermelada casera con mantequilla, cruasanes y donuts pequeños, zumos de fruta naturales, macedonia de frutas, té y café, yogures… Os tenemos que decir que ¡si queréis disfrutar de una buena escapada gastronómica, El Molí de Siurana es una muy buena opción!
Con la barriga llena, decidimos dar una vuelta por la finca, descubrir los rincones que esconde el jardín, y vamos a mojarnos los pies en la piscina, ¡qué piscina! ¡Ideal para disfrutar en verano! Después de un buen reportaje fotográfico, nos despedimos de María y de todo su equipo, y con las maletas cargadas al coche nos dirigimos hacia Sant Martí de Empúries y l'Escala, el último punto de interés que visitaremos este fin de semana. Hoy descubrimos las Ruinas de Empúries.
Entre Sant Martí de Empúries y l'Escala encontramos uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Cataluña. Las Ruinas de Empúries es uno de los escenarios privilegiados de nuestra historia, ya que es la puerta de entrada de la cultura griega y romana a la Península Ibérica. Es un yacimiento excepcional donde conviven los restos de una ciudad griega y una ciudad romana, creada a inicios del siglo I aC sobre las estructuras de un campamento militar romano instalado durante el siglo anterior.
Gracias al antiguo puerto, las sucesivas ciudades griega (Emporion) y romana (Emporiae) fueron la puerta de entrada de las culturas clásicas a la Península Ibérica. Las Ruinas de Empúries constituye así un lugar privilegiado para entender la evolución del urbanismo griego implantado en el extremo occidental del Mediterráneo, así como para analizar el urbanismo romano del período final de la República y su transformación posterior durante la época imperial.
Llegamos a la entrada del MAC y aparcamos el coche en el aparcamiento de manera gratuita. Es de mencionar que, durante los meses de julio hasta mediados de septiembre, se ofrece un descuento en el aparcamiento del Hostal Empúries con el tiquete de entrada al museo, el resto del año el aparcamiento suele ser gratuito. Entramos dentro del yacimiento; la entrada nos cuesta 4€ cada uno, ya que tenemos el Carnet Joven (entrada reducida). La entrada de adulto cuesta 6€ y para menores de 16 años es gratuita.
Comenzamos la visita descubriendo la ciudad griega: durante la primera mitad del siglo VI aC, los comerciantes griegos procedentes de Focea fundaron y se establecieron en un pequeño promontorio estratégicamente situado en el extremo sur del golfo de Roses, la Palaia Polis. Además, ocupado ya desde el bronce final y la primera edad de hierro por una población indígena que había mantenido contactos con el comercio fenicio.
Poco tiempo más tarde del establecimiento griego en la Palaia Polis, los emporitanos crearon un nuevo núcleo urbano situado al sur de la bahía natural, para controlar las instalaciones portuarias. Delimitaron la antigua línea de la costa, la "terra ferma" de Estrabón, conocido como "Neápolis" (ciudad nueva). La ciudad griega de Emporion, con los núcleos de la Palaia Polis y la Neápolis, desarrollaron su actividad urbana desde el siglo VI aC hasta la presencia romana el año 218 aC.
Dentro de la ciudad griega podemos descubrir el Muro meridional (s. II aC), el Asklepíeion (s. II aC) el centro terapéutico y religioso consagrado al dios de la medicina, Asclepi. También el santuario dedicado a Isisi y a Zeus Serapis (divinidades de origen egipcio) Serapíeion (s. I aC), la Factoría de salazones (s. I dC), el Ágora la plaza pública y centro de la actividad política, social y económica de la ciudad griega (s. II aC), la Estoa (s. II aC), el pequeño mercado Macellum (s. I aC - I dC), el Mosaico de la sala de banquetes (s. II aC) y la Escollera construida poco después de la llegada de los romanos (s. II-I aC).
Después visitamos la ciudad romana: el 195 aC, Marco Porcio Catón instaló un campamento militar en Empúries y fue el embrión de una nueva ciudad creada a principios del siglo I aC. En la época del emperador Augusto, las ciudades griega y romana se unieron física y jurídicamente bajo el nombre de Municipium Emporiare (último cuarto del siglo I aC). Mientras que Gerunda (Girona), Barcino (Barcelona), Tarraco (Tarragona) y las otras ciudades romanas de la Península adquirían cada vez más importancia y Emporiae la perdía progresivamente.
A la segunda mitad del siglo III dC, toda la ciudad romana y el sector de la Neápolis fueron abandonadas y la población se concentró en Sant Martí de Empúries. Después de la invasión árabe y de la recuperación franca (s. VIII), Empúries fue capital del condado carolingio de Empúries y posteriormente capital del condado medieval de Empúries hasta el siglo XI, momento en que el conde se trasladó a la capital a Castelló. En este momento, Empúries se convirtió en un pequeño núcleo de pescadores que el siglo XVI fundaron la villa de l'Escala.
Dentro de la ciudad romana descubrimos una de las casas más importantes de la ciudad, la Domus de los mosaicos (s. I aC - I dC). También el Criptopórtico de la Domus de los mosaicos (s. I aC - I dC), dos grandes casas romanas con atrio y peristilo, la Domus 2 y de la Área del gallo (s. I aC - I dC), las Termas públicas (s. I aC - III dC), esta isla, actualmente en proceso de excavación, estaba ocupada por los baños públicos de la ciudad. Destacar también el centro político, religioso y económico donde se levantaban los principales edificios públicos de la ciudad, el Foro (s. I aC - II dC). También la Basílica y Curia (s. I aC - II dC), el Criptopórtico y pórtico (s. I aC), el Templo capitolino (s. I aC - II dC), la isla de casas con habitantes Tabernae (s. I aC - III dC), la muralla romana (s. I aC), el Anfiteatro (s. I dC) el edificio donde se celebraban los juegos y combates de gladiadores y las luchas de fieras salvajes, y la Palestra (s. I dC).
El tiempo nos ha pasado volando, llevamos recorriendo todos los rincones del yacimiento disfrutando de la historia de las Ruinas de Empúries desde hace casi tres horas. ¡Qué pasada! Hacemos bien de decidir marchar también, porque comienzan a caer gotas y no llevamos paraguas, así que nos despedimos de este maravilloso lugar frente al mar, al sur de la bahía de Roses y nos ponemos en marcha.
Nos despedimos de esta escapada al Empordà habiendo descubierto el Castell de Montgrí, el Parque Natural del Empordà, las Ruinas de Empúries y sobre todo El Molí de Siurana. ¡Una escapada muy completa con rutas, naturaleza, cultura, historia y muy buena gastronomía!









