
Este domingo a las 12:00 h la Fundación CRAM, con motivo de su 20º aniversario, ha liberado cinco tortugas bobas en la playa del Prat de Llobregat, en un acto público y gratuito para todas aquellas personas que quisieran acompañar a las tortugas en su camino de vuelta a casa. Así que, como os podéis imaginar, en cuanto supimos la noticia decidimos ir sin pensárnoslo dos veces. No todos los días se hacen sueltas de animales en su medio natural, y menos aún aquí al lado.
Escapada a la Fundación CRAM: Bienvenidos a la escapada de la semana, ¿nos acompañáis?
Qué es la Fundación CRAM
La Fundación CRAM es una entidad privada y sin ánimo de lucro que se dedica a la protección del medio marino y de las especies que lo habitan. Su misión es proteger la biodiversidad marina a través de acciones locales. Más de 500 tortugas marinas han sido recuperadas y liberadas, y han realizado más de 400 asistencias a delfines y ballenas. También se han llevado a cabo más de 50 proyectos científicos y de conservación.
Las actividades de la mañana
El acto ha empezado a las 10:00 h de la mañana con actividades para toda la familia, como manualidades relacionadas con la conservación del medio marino. También ha habido una carpa de exposición sobre las acciones de conservación que se llevan a cabo desde la Fundación CRAM y, además, en un pequeño escenario se ha hecho la simulación del rescate de una tortuga marina.
Por otro lado, también se ha montado un punto de información general, otro para la prensa y, por último, una pequeña tienda para comprar recuerdos.
Así que esta mañana hemos asistido más de 600 personas a la playa del Prat de Llobregat para acompañar a las tortugas en su largo viaje de vuelta a casa. Pero antes de seguir con el acto de la Fundación CRAM, queremos presentaros a las protagonistas:
Las tortugas liberadas
Ona: la encontró un pescador particular en Llançà el 14 de enero de 2016, recubierta de algas. Tuvo que pasar la primera noche en agua dulce para poder eliminar parte de las algas y los parásitos. También se observó que esta tortuga de casi 10 kg tenía 3 heridas cicatrizadas que reflejaban una posible colisión con una embarcación. Después del tratamiento, de las curas diarias de las heridas y de la alimentación por sonda, ha quedado preparada para volver a casa.
Donatello: una tortuga de 15,8 kg que fue capturada a 5 millas náuticas de la costa con una red de arrastre en L'Ametlla de Mar. El pescador, al darse cuenta, dio el aviso. Después de la exploración veterinaria se confirmó que no había sufrido ninguna lesión externa, pero sí que presentaba gas en algunos tejidos internos, como se pudo observar en las radiografías (enfermedad descompresiva). Acabada la recuperación, hoy ha vuelto a casa.
Sami: una tortuga de 11 kg y 47 cm de largo de caparazón. Llegó al CRAM al observarle heridas en la aleta anterior y posterior derecha, y también presentaba gas en los tejidos. Después de tratar con éxito su patología, está completamente recuperada y preparada para volver a casa.
Bowi: una tortuga marina de casi 17 kg que se quedó atrapada en una red en Sant Carles de la Ràpita; otro caso de gas en algunos tejidos internos que fue tratado hasta conseguir su total recuperación. Otra tortuga preparada para volver a casa.
Luna: quedó atrapada en una red a la deriva y la aleta derecha se le enganchó de tal manera que casi no le llegaba riego sanguíneo, hasta el punto de que, con todos sus esfuerzos, casi muere ahogada. Por suerte llegó al Puerto de Tarragona, donde un particular, al verla, se lanzó al agua para recogerla. Después de liberarla de la red que la rodeaba llamó al CRAM para que pudieran recuperarla. Cuando el equipo de rescate de la Fundación CRAM llegó al lugar, la aleta estaba muy deteriorada por la presión que le había generado la red durante tantas horas y hubo que amputársela. Después de una larga recuperación de más de 10 años ha podido ser liberada para volver a casa.
La llegada a la playa
Son las 11:15 h y estamos aparcando en el aparcamiento que queda cerca del centro de la Fundación CRAM, justo delante de la playa del Prat de Llobregat, y aprovechamos el tiempo que queda hasta la suelta para dar una vuelta por el entorno. Una vez llegada la hora, la gente empieza a colocarse alrededor de las vallas para ver lo que todos estamos esperando: ¡la liberación de las tortugas!
La suelta
Son las 12:00 del mediodía y los voluntarios de la Fundación CRAM llevan a las tortugas dentro de cajas de plástico mientras pasan por en medio de un pasillo de gente que las aplaude e inmortaliza el momento. Una vez en la zona de suelta, voluntarios pequeños y grandes acompañan a las tortugas una a una, con unos 15 minutos de diferencia, hasta la arena, para que ellas mismas vayan caminando hasta el agua, desde donde se irán nadando de vuelta a casa.
¡El día de hoy ha sido muy emotivo! Pese a las colas para llegar al aparcamiento y a la dificultad para encontrar sitio, todo el mundo estaba contento, aplaudía y gritaba de emoción al ver que una tortuga detrás de otra conseguían llegar al mar. Incluso Luna, la tortuga más grande de todas —y que por eso han tenido que llevar entre diez personas hasta la orilla— lo ha conseguido: al faltarle una aleta le ha costado un poco más entrar en el agua, pero todos nos hemos quedado con la boca abierta. Ha sido toda una lección de superación. Al final todas lo han conseguido y ahora nadan por el Mediterráneo.
Al finalizar el acto nos hemos dirigido a la tienda, donde la mayoría de niños querían una tortuga de peluche (muy bonitas, la verdad) o una pulsera o un collar de un animal marino. Nosotros no hemos podido evitar coger información del CRAM porque, además de colaborar económicamente haciéndote amigo, tienes la posibilidad de apadrinar una tortuga o bien hacerte socio de la Fundación CRAM y colaborar formando parte de un equipo de acción. Así que, ¿a qué esperáis? ¡Nosotros ya lo estamos haciendo!






