
"¡L'Azure es más que un color, es un estilo de vida!"
Escapada al hotel L'Azure: una escapada de lujo en la Costa Brava: Bienvenidos a la escapada de la semana, ¿nos acompañáis?
L'Azure es un nuevo hotel de 4 estrellas situado en la Costa Brava. Un lugar perfecto para desconectar y disfrutar en pareja tanto de las instalaciones del hotel como de las calas y rincones de ensueño que encontramos muy cerca.
El hotel está inspirado en una combinación entre la cultura local y matices de otras culturas del mundo, L'Azure brinda un amplio abanico de posibilidades gastronómicas y de ocio. Los bares y restaurantes que contiene están inspirados en diferentes temáticas.
Ofrecen bienestar y confort mediante diferentes servicios y áreas adaptadas a los visitantes. Además de las actividades tanto para familias como para parejas, el hotel tiene una gran piscina y un Splash Park ideal para ir con niños, pero lo que más nos gusta es que también es un hotel Adults only, donde hay zonas exclusivas para adultos, con una gran oferta gastronómica, una zona wellness y acceso y sesiones deportivas.
Llegada a Lloret de Mar
Es sábado, estamos a mediados de junio y hace mucho tiempo que esperábamos un fin de semana así. Tantos meses de pandemia, confinamientos y cambios de hábitos nos han hecho echar mucho de menos las escapadas, coger el coche para salir de la comarca, descubrir nuevos lugares y disfrutar de nuestra casa. ¡Hoy, por suerte, ha llegado el día!
Nos levantamos bien temprano, preparamos la maleta con el bañador, la toalla, y alguna pieza de ropa, subimos al coche y cogemos la C-32 dirección a Blanes. Estamos emocionados, esta es apenas la segunda escapada del año; la primera hace un par de semanas nos llevó de nuevo hasta el Alt Empordà, donde descubrimos El Molí de Siurana. ¡Si aún no lo habéis leído, os invitamos a hacerlo!
Dejamos el primer pueblo de la Costa Brava atrás y entramos en Lloret de Mar, donde pasaremos este fin de semana inaugurando el hotel L'Azure, un fantástico hotel de cuatro estrellas recién estrenado con una propuesta única y muy bien orientada a las parejas. ¡Os lo explicamos a continuación!
Lloret de Mar nos da la bienvenida a las doce menos cuarto de la tarde. Es nuestro primer viaje visitando esta población, la cual seguramente nos hubiera costado visitar si no hubiera sido por la invitación y propuesta de escapada en pareja del equipo del hotel L'Azure, la cual nos encantó y nos hizo ver este municipio de la Costa Brava con otros ojos.
El hotel y la piscina
Enseguida encontramos el hotel, dejamos el coche en la entrada y nos dirigimos a recepción, donde nos atienden muy amablemente. La decoración del hall es impresionante; la combinación de madera, tonos vegetales y cálidos, y la gran vidriera que da al jardín interior donde, desde la distancia, distinguimos la piscina, nos deja boquiabiertos. Como hemos llegado antes de lo debido, nuestra habitación aún no está lista, por lo que tenemos que esperar, eso sí, sin preocuparnos por nada. El equipo rápidamente nos propone la opción de guardar las maletas y pasar tiempo disfrutando de la piscina y la zona de tumbonas del exterior. Nosotros, que ya venimos predispuestos a disfrutar del sol y del calor, aceptamos sin pensárnoslo. Hacemos una parada en los vestuarios donde nos cambiamos la ropa de calle, nos ponemos los bañadores, y nos dirigimos hacia el exterior.
En la misma planta del hall, al exterior, nos espera una piscina preciosa con diferentes surtidores de agua, unos que hacen burbujas, unos que te hacen masaje en el hombro y en las cervicales, otros en las lumbares... ¡una pasada! ¡Esta es la piscina familiar, nadie tiene que preocuparse por no tocar el fondo, aunque hay una parte más profunda, y más al fondo está la zona Splash Park para los más pequeños!
¡Decidimos estar un buen rato en remojo, ya que no hay mucha gente porque todos se han ido a comer; mientras tanto probamos unos mojitos preciosos con unos vasos hermosos! Nos los traen directamente a la mesita que tenemos al lado de la tumbona, ¡y además nos traen unas aceitunas para acompañar! Nos pedimos dos: un mojito normal y otro de fresa, ¡para variar un poco! ¡Preciosos!
Por si aún no ha quedado claro, este fin de semana nos lo tomaremos totalmente de relax y lo dedicaremos completamente a disfrutar del hotel L'Azure y los servicios que ofrece. Pocas veces hemos estado en un hotel de estas características, ya que normalmente, con las escapadas que hacemos, intentamos aislarnos al máximo posible, visitando alojamientos pequeños, familiares y con encanto. Este caso es todo lo contrario; el L'Azure es un gran hotel, de más de 400 habitaciones, pero aun así, no nos sentimos extraños, sino más bien cómodos y muy bien tratados.
La habitación
Después de una mañana de relax, sol, piscina y mojitos, nos avisan que ya tenemos la habitación preparada. En la cuarta planta nos espera la que será nuestra habitación: ¡una habitación espectacular! Con una cama grande, un lavabo grandísimo con bañera y ducha y un diseño exquisito, un balcón con vistas a la piscina y sobre todo ¡una decoración preciosa e impecable! ¡Qué sorpresa tan grande! ¡Y qué habitación más de lujo!
Son las tres menos cuarto y tenemos poco tiempo para disfrutar de la habitación ya que a las 16h nos esperan en el spa, ¡toca el momento más esperado del día: disfrutar de unas buenas manos, de los espacios de agua, de mimarnos y disfrutar de este momento! ¡Es hora de relajarse completamente!
El spa
Nos cambiamos y cogemos el ascensor para bajar hasta la planta menos uno, donde encontramos la zona de Spa. Allá nos espera un chico muy amable que, para pasar el tiempo, nos invita a un agua con pepino y pino, ¡preciosa y refrescante! Después de rellenar el formulario, enseguida nos atienden las especialistas que nos harán el masaje en pareja en la misma cabina. Nos acompañan hasta los vestuarios y nos explican cómo funcionará el masaje.
Nos relajamos y disfrutamos del momento. La verdad es que ha sido una experiencia magnífica, de aproximadamente 25 minutos, ¡que nos ha dejado muy relajados! ¡Con la fragancia de aceite de lavanda hemos desconectado del todo! Pero aún no se ha acabado el momento de relax; después del magnífico masaje nos espera la piscina climatizada, la zona de saunas (una húmeda y otra seca), la llamada vitality pool con diferentes surtidores... ¡magnífico! Solo os podemos decir que hemos estado varias horas disfrutando de todas estas posibilidades y que llegamos a la habitación como nuevos. ¡Y cómo no, con ganas de repetir esta experiencia otra vez!
Pasamos la tarde en lo que podríamos llamar "suite" haciendo fotos, vídeos y material para poder compartir con vosotros esta fantástica escapada en pareja. Pero a las ocho menos cuarto nos preparamos para la cena: un baño (un día es un día) y después una ducha. Nos vestimos y disfrutamos un rato de la terraza. ¡Ya es la hora! Cogemos la tarjeta, nos ponemos los zapatos y bajamos hasta el restaurante donde nos espera la cena buffet con todas las medidas por el Covid.
La cena
Llegamos y esperamos en la cola hasta que sea nuestro turno para entrar. La cola avanza rápidamente y enseguida, muy amablemente, nos acompañan a nuestra mesa. ¡El restaurante es precioso y muy grande! Allá nos espera diferentes zonas con diferentes tipos de gastronomía: nos espera la cocina mediterránea, también hay una parte de comida italiana, comida asiática, mexicana, una zona de ensaladas, de fruta y sobre todo ¡de postres! ¡Pero qué buena pinta tiene todo!
Probamos diferentes platos: pizza de cuatro quesos con trufa y de salmón con cebolla caramelizada, roast beef con una salsa de Oporto, una mini hamburguesa, fideos pad thai, tartar de aguacate y salmón, una fajita mexicana, pollo con langostinos y algunos platos más. ¡Nos ha encantado! ¡Y los postres... preciosos! ¡Un pastelito de coco con mermelada, un vasito de fresa con kiwi y un brownie precioso de chocolate! ¡Cenamos como reyes! ¡Todo precioso y con muy buena presentación!
Aunque pueda parecerlo, ¡la noche aún no ha acabado! Después de la cena cogemos el ascensor hasta la última planta: The Eight, también conocida como el rooftop. Aquí encontramos un bar precioso con zona chill out y ¡la maravillosa piscina, el infinity pool! Nos pedimos unos cócteles -un The Eight, especialidad de la casa, y un gin tónic- y disfrutamos de la noche, hablando y recordando lo sorprendente que ha sido este fantástico día en el hotel L'Azure.
Domingo: desayuno y despedida
Nos levantamos a las ocho de la mañana del domingo, ¡y nos levantamos con hambre! Hemos dormido fantásticamente bien, así que ahora toca desayunar aún mejor. Como quizá ya sabéis, somos grandes fans de los desayunos de tipo buffet, así que no tardamos nada en ducharnos, vestirnos y dirigirnos de nuevo hacia la planta menos uno, ¡donde nos espera el desayuno!
Los que ayer por la tarde eran unos muebles llenos de comida de diferentes regiones, esta mañana se han convertido en fantásticos aparadores de todo tipo de platos para desayunar. ¡Desde crepes y gofres hasta embutidos, pasando por frutas, huevos revueltos y pasteles de pastelería! ¡No sabemos por dónde empezar!
Nos levantamos varios veces para llenar los platos, beber zumo de naranja natural y repasar los aparadores para asegurarnos de que no nos dejamos ninguno de nuestros platos preferidos por probar. La verdad es que tenemos la oportunidad de disfrutar de un desayuno muy completo, y eso nos encanta.
Una vez satisfechos volvemos a la habitación para hacer las maletas y despedirnos del hotel, ya que se acerca la hora de hacer el check-out. Pero antes, decidimos llegar de nuevo hasta la octava planta para disfrutar de las vistas que ofrece el edificio de día, así como también del infinity pool que ya acoge a algunas personas.
De nuevo abajo, en recepción, damos las gracias al equipo de personas que nos ha permitido conocer este fantástico hotel L'Azure, que a la vez nos ha abierto las puertas de Lloret de Mar. La estada ha sido fantástica y la propuesta que ofrece para parejas, tanto a nivel de servicios de bienestar, como gastronómica, como cultural, es fantástica. En nuestro caso, como que teníamos pocas horas, hemos decidido dedicar la estada a descubrir el hotel y sus servicios, a desconectar, a disfrutar nosotros dos y a relajarnos; pero cuando volvamos, que de bien seguro será muy pronto, saldremos a descubrir algunos de los secretos que guarda Lloret, nos escaparemos a visitar sus alrededores y disfrutaremos de paseos por la arena, de puestas de sol y nos refrescaremos en las calas de Sa Boadella, Sa Cristina o Canyelles, las cuales hace mucho tiempo que tenemos ganas de visitar.
Pero hoy, de momento, una vez dejamos el hotel y ya que el día no acompaña demasiado, simplemente nos llegaremos hasta el Jardín Marimurtra, a 15 minutos de donde estamos, y nos dejaremos perder por el recorrido que este ofrece. Pero esta escapada ya os lo explicaremos en otra publicación.
¡Muchas gracias de nuevo, y nos vemos pronto, L'Azure!







