Escapada a las Basses de Coll de Nargó

Escapada a las Basses de Coll de Nargó, también llamadas Basses del Codó. Descubre con nosotros este paraje idílico del Alt Urgell.

Juli Ramon ☺Juli Ramon ☺
Escapada a las Basses de Coll de Nargó
Darrera actualització:
Foto d' Andrea Prat i Juli Ramon per Escapadesenparella.cat

Las Basses del Codó de Coll de Nargó son un espectáculo de la naturaleza, un paraje de tranquilidad en medio de montañas y cerros de roca caliza. La piedra, desgastada por la fuerza del agua del río Valldarques a lo largo del tiempo, forma ahora unas piscinas naturales —las basses, de ahí el nombre de Basses del Codó de Coll de Nargó— donde sumergirse, relajarse mientras el agua cae sobre los hombros o incluso dejarse caer por el tobogán que ha tallado el agua en la roca, que usan pequeños y mayores.

Escapada a las Basses de Coll de Nargó: Bienvenidos a la escapada de la semana, ¿nos acompañáis?

Este fin de semana nos hemos escapado a la comarca del Alt Urgell, donde pasaremos 60 horas recorriendo estas tierras de dinosaurios, sierras majestuosas y pueblos medievales. Entre otros sitios que os iremos contando, nos escapamos hasta las Basses del Codó de Coll de Nargó, también llamadas Basses de Coll de Nargó, unas piscinas naturales resultado de la erosión de la roca por el río Valldarques. El paraje es espectacular, ideal para un día de verano. ¿Nos acompañáis?

Viernes en la Ribera d'Urgellet

Llegamos a la Ribera d'Urgellet el viernes por la noche, sobre las ocho y media y con la última luz del día, suficiente para descargar el coche, acomodarnos en casa y hacer la cena mientras preparamos la escapada de mañana.

Hablando con la gente del pueblo nos enteramos de que hace 40 días que llueve, así que la probabilidad de encontrar setas es alta. De hecho, ya hemos visto cómo algunos amigos de la familia de Instagram bajaban cestos de níscalos, rebozuelos y boletos por la zona del Pallars, lo que acaba de decidirnos. Mañana nos levantaremos temprano y aprovecharemos el día para escaparnos al bosque, a ver qué encontramos. Más tarde, cuando el sol empiece a apretar, nos acercaremos hasta las Basses de Coll de Nargó, aprovechando que el caudal del río es abundante y, sobre todo, que mucha gente todavía no ha subido a la montaña. Así que, con el sábado planeado, cenamos y nos vamos a dormir.

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Sábado: el primer intento

Sábado. Nos levantamos más tarde de lo previsto, como ya va siendo habitual. Aunque queríamos madrugar, el cansancio de la semana nos ha pasado factura y hasta las 9:30 h no salimos de la cama. Aprovechamos que hace buen día para desayunar en la terraza, así nos empieza a tocar un poco el sol. Ahora, con la barriga llena, preparamos la mochila y el cesto y vamos hacia una zona boscosa que ya conocemos, donde solemos encontrar bastantes senderuelas, negrillas, boletos, pies de perdiz y, sobre todo, níscalos.

Ya estamos. El suelo se ve bastante húmedo, lo que nos hace pensar que quizá sí encontraremos algo. Estamos a cota 1.700 y empezamos a caminar, de momento sin suerte. Repasamos los márgenes y el primer pinar. Nada. De hecho, es la primera vez que nos atrevemos a salir a buscar setas en esta época del año por esta zona. Pero ahora sí: en una solana, Andrea encuentra las primeras negrillas, más grandes de lo habitual por el agua que ha caído estos 40 días. ¡Al cesto!

Dejamos atrás el bosque cruzando el primer prado y nos metemos en otra zona de pinos. Los caballos que pastan por aquí han dejado el suelo removido, así que este tramo no nos servirá. En el sitio donde normalmente encontramos senderuelas no hay nada; quizá no es época, pensamos. Por suerte, sin necesidad de subir mucho, en la parte de umbría de la montaña empezamos a encontrar boletos del tamaño de un botón, la mayoría en márgenes muy húmedos, lo que nos permite llenar un cuarto de cesto. ¡No está mal!

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El rato nos ha pasado volando y ya es casi la una del mediodía, así que decidimos retirarnos satisfechos. Con lo que hemos encontrado ya tenemos suficiente para un plato de setas a la sartén con tocino y butifarra. Subimos al coche y deshacemos el camino para dirigirnos hacia las Basses de Coll de Nargó, donde llegaremos sobre la una y media.

Si queréis saber cómo llegar a las Basses de Coll de Nargó, enviadnos un mensaje por Facebook y os lo indicaremos encantados. No publicamos las indicaciones en el blog por respeto al entorno.

Cómo se llega a las basses

Dejamos el coche junto a la carretera y cogemos el camino de tierra que baja hasta las basses. El camino es algo complicado, así que hay que ir con cuidado de no resbalar, asegurando siempre dónde se pone el pie. Para personas con movilidad reducida es prácticamente inaccesible, aunque, por lo que nos parece recordar, también hay un camino más ancho y mejor acondicionado que llega hasta la bassa grande.

De la carretera a las basses no hay más de 5 minutos a pie y, mientras bajas, ya te haces una idea del caudal del río Valldarques por el ruido del salto de agua que hay en la segunda bassa. ¡Ya estamos!

Las Basses de Coll de Nargó suelen estar muy concurridas en verano, así que conviene ir temprano para coger los mejores sitios. Si no, os tocará conformaros con el trozo de tierra que quede libre. Nosotros solemos ir sobre las 9:00 de la mañana, plantamos las toallas y pasamos el día hasta las 16:00, cuando, después de comer, ya estamos cansados y volvemos a casa.

Hoy no es el caso. Como los últimos días ha hecho mal tiempo y tampoco hace mucho calor, la gente ha preferido quedarse en la costa en lugar de subir a la montaña, así que en las basses solo hay 3 grupos de personas repartidos de tal manera que nadie molesta a nadie. Nosotros nos quedamos en la parte alta, lo que nos permite disfrutar de la segunda bassa y del salto de agua que cae, y también de las vistas sobre la bassa más grande y las montañas del fondo. Son unas vistas preciosas (lo podéis ver en las fotografías).

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El baño

En cuanto llegamos nos quitamos la camiseta y nos metemos en el agua. No llevamos bañador, pero nos metemos con los pantalones de montaña, que ya sirven y además se secan más fácilmente. Si os preguntáis por la temperatura del agua: está igual de fría que en verano, eso no os lo ahorraréis. Eso sí, si visitáis las basses un día en que el sol apriete como hoy, el contraste entre el agua fría y la temperatura ambiente es ideal.

Nos quedamos un buen rato jugando en la bassa. Entramos, salimos, nos apoyamos en el tobogán, dejamos que el agua nos dé un masaje en la espalda y tomamos el sol. Nos conviene un poco de tranquilidad, y seguro que a ti, que estás leyendo esto, también: por eso te recomendamos una escapada de estas características.

La vuelta

Nos quedamos en las Basses de Coll de Nargó hasta las tres y media de la tarde. Todavía no hemos comido y más tarde tenemos que subir hasta Andorra a hacer unas compras, así que decidimos marcharnos.

Estamos contentos porque hemos disfrutado de las basses con bastante tranquilidad, sin aglomeraciones y con un día que nos ha acompañado al 100 %, ¡y eso que decían que iba a llover! También estamos contentos porque las últimas veces que habíamos visitado este sitio el caudal del río era bastante escaso, las basses no estaban del todo llenas y la calidad del agua no era tan buena como hoy.