
El restaurante Can Nau abrió sus puertas en 1974 de la mano de Andreu Castells y su mujer y cocinera, Maria Domènech, pioneros del turismo en la Costa Brava. Está en la villa medieval de Peratallada, en el Baix Empordà, a solo 15 minutos de Pals o de las playas de Begur.
Escapada al Restaurante Can Nau de Peratallada: Bienvenidos a la escapada de la semana, ¿nos acompañáis?
Siguiendo con la escapada a Cal Ouaire, apartamentos de turismo rural con encanto, hoy estamos visitando Peratallada, un pueblo pequeño y completamente medieval. Recorremos todo el pueblo, de norte a sur y de este a oeste, pero sobre las dos nos interrumpe la visita el ruido de nuestras barrigas, así que decidimos ir a comer.
Toca buscar un buen sitio y nos encontramos con un restaurante llamado Can Nau. El local nos llama mucho la atención: está detrás de la torre del homenaje del Castillo de Peratallada y el propio restaurante parece medieval, así que entramos sin pensárnoslo dos veces.
El restaurante Can Nau
El restaurante Can Nau, en la pequeña villa medieval de Peratallada y a solo 15 minutos de los campos de golf de Pals o de las preciosas playas y calas de Begur y Palafrugell, en plena Costa Brava, es uno de los sitios ideales para disfrutar de la auténtica cocina ampurdanesa.
Dónde está
El restaurante está en la parte alta del pueblo, justo detrás de la torre del homenaje. Así que si pasáis por Peratallada no os será difícil encontrarlo: tomad la torre como punto de referencia y justo detrás está Can Nau.
El establecimiento ocupa una antigua propiedad de la familia, una casa rural de estilo ampurdanés que data, ni más ni menos, del siglo XVIII. ¿Ahora entendéis por qué decimos que parece medieval? Can Nau tiene tres comedores pequeños pero acogedores, que completan el más amplio, el comedor principal. La decoración es completamente rústica, cuadros y mobiliario incluidos. Si os gusta el arte, en Can Nau hay dibujos y pinturas de artistas locales que forman parte de la pequeña historia del restaurante.
El menú
Nos decidimos a entrar, pero antes miramos el menú: ¡tiene una pinta buenísima! De primer plato podemos elegir ensalada con embutido, crispells de bacalao o tostadas con escalivada. De segundo, el plato estrella: arroz caldoso con sepia, gambas y mejillones. Eso sí, arroz de Pals, como no podía ser de otra manera. Los postres, el agua y el pan entran en el precio del menú, que es de 20 € por persona. Fantástico, ¿verdad? No nos lo pensamos más.
Entramos y está lleno de gente, pero por suerte la mayoría de las mesas están ocupadas por extranjeros que hace rato que han comido, así que en pocos minutos ya tenemos una mesa libre, precisamente junto a la ventana. ¡Mejor imposible!
Enseguida nos atienden. Tenemos muy claro lo que queremos y en poco rato nos traen el agua y el pan. Es imposible no comerse alguna rebanada con el hambre que tenemos y, por suerte, en unos minutos llegan los primeros: la ensalada con embutido y los crispells de bacalao para compartir. ¡Buenísimo! No faltaba ningún detalle, súper completo. La ensalada, además del embutido, llevaba anchoas de L'Escala, y los crispells venían acompañados de una pequeña ensalada. Nos ha encantado: un primero suave, refrescante y que nos deja con hambre para el segundo.
La cazuela de arroz
Llega el segundo y nos traen la cazuela de arroz, para dos. ¡Qué buena pinta! No podemos evitar repetir; esta vez nos lo hemos acabado todo. ¡Qué bueno es el arroz de Pals!
Postres y cuenta
A continuación llegan los postres: crema catalana, piña con azúcar quemado, un músic, agua de hierbas… Es difícil decidirse, pero al final nos decantamos por la crema catalana, buenísima por cierto. Y para acabar, Juli se toma un café solo para ayudar a bajar la comida.
Llega la cuenta y la verdad es que sale muy bien de precio. Ha sido una comida completa, con sabores deliciosos y en un ambiente inigualable. En el restaurante Can Nau hemos disfrutado de la auténtica cocina ampurdanesa, y eso no tiene precio. ¡Seguro que volvemos pronto!






