
Hoy os traemos una nueva aventura, una excursión hasta el pie de El Taga desde Bruguera. Ahora que llega el buen tiempo, aprovechadlo para hacer esta escapada, aunque nosotros os recomendamos hacerla en otoño; si seguís leyendo veréis por qué.
Escapada a El Taga desde Bruguera: Bienvenidos a la escapada de la semana, ¿nos acompañáis?
El Taga (2.038 m) es una montaña del Ripollès, en la Serra de Conivella, separada de la Serra Cavallera por la Portella d'Ogassa. Aunque la cima no es de las más altas de Cataluña, domina el valle del Freser y del Ter y es un punto de referencia en la comarca. Como mirador es espléndido: desde arriba se ven todas las cimas del Pirineo, en especial el Puigmal y el Canigó.
El plan B: el Taga
Tenemos que deciros que ese día queríamos hacer el Puigmal, pero el gentío que había en Ribes de Freser y en Queralbs para subir al Santuario de Núria con el cremallera nos echó atrás. Nunca he visto una cola tan larga y, para quien lo haya cogido alguna vez, en otoño el cremallera no sube a todas horas. Sin exagerar, la cola era de más de una hora y, viniendo desde La Seu d'Urgell, es decir, de la otra punta del valle, nos llevamos una gran decepción por no poder hacer el Puigmal.
Pero decidimos que nada nos estropearía las minivacaciones, así que en pocos minutos encontramos una segunda opción. Y qué bonita fue.
Cómo es la ruta
Haríamos el Taga desde Bruguera. Es una ruta de 8 km y un desnivel de poco más de 840 metros, que nos llevará unas dos horas y media de subida y una hora y media de bajada.
Cómo llegar a Bruguera
Desde Ribes cogemos la carretera GIV-5263 durante unos 12 minutos en dirección a El Taga, siguiendo el itinerario alternativo que recupera el camino real de Ribes de Freser a Ogassa y que pasa por el núcleo de Bruguera, barrio agregado de Ribes de Freser situado a 1.200 metros de altura, en la vertiente soleada y occidental del Taga.
El pueblo está formado por un grupo de masías y antiguas casas de labranza distribuidas siguiendo el camino de llegada y alrededor de la iglesia de Sant Feliu. Muchas de esas casas se han restaurado respetando la nobleza de un pasado agrícola y ganadero que todavía hoy está presente.
Empieza la excursión
Iniciamos la ruta. Aparcamos el coche pasado Bruguera, junto al camino asfaltado que nos acompañará durante todo el recorrido hasta llegar a la base de la cima. Hay que decir que desconocíamos la existencia de una pista forestal que sale de la Calle del Mig y que lleva hasta el Coll de Jou. De haberlo sabido, habríamos escogido esa última porque, aunque el camino asfaltado es más accesible, a quienes nos gusta perdernos entre bosque y prados, la segunda opción nos habría gustado mucho más.
Así que empezamos la excursión como normalmente no se empieza, porque la mayoría de la gente aprovecha el camino asfaltado para subir en coche hasta arriba y hacer solo el último tramo a pie. Nosotros no: empezamos con ganas y dejamos el coche abajo. Y hay que decir que, pese al cansancio y al tiempo de subida, fue una de las mejores decisiones que tomamos aquel día, porque el paisaje de otoño era precioso. ¡Qué bonita es esta época del año en el Pirineo! Todos los árboles iban vestidos de naranja, el sol calentaba cuando nos daba en la cara y el paisaje que íbamos admirando mientras subíamos por el lado de la carretera nos dejaba embobados, con esos árboles tan altos y esos troncos tan grandes. Incluso, a la bajada, vimos algún que otro conejo paseando.
Al pie de la cima
Al final llegamos al pie de la cima, donde hay una alambrada que marca el inicio de la subida. Nosotros aprovechamos que ya estábamos arriba para sacar los bocadillos, sentarnos en la hierba y descansar un poco. Una vez recuperadas las fuerzas empezamos a subir el Taga, pero al mirar el reloj vimos que ya era tarde y se levantaba un viento que no nos gustó nada. Dentro de poco oscurecería y todavía teníamos que bajar todo lo que habíamos subido. Así que nos quedó pendiente el último tramo hasta la cima. Aun así, la escapada fue genial, las vistas increíbles, y estamos seguros de que la repetiremos. ¡Esta vez hasta arriba!







