Descubriendo Cala Tortuga • Viaje a Menorca, día 5
¡Descubriendo Cala Tortuga! ¡Descubre con nosotros una de las calas más bonitas de la isla de Menorca! Conoce Cala Tortuga con nosotros.

Cala Tortuga es una playa virgen de la costa norte de Menorca, situada en el parque natural de S'Albufera des Grau, muy cerca del Faro de Favàritx y de Cala Presili. Una cala de arena blanca y fina con aguas limpias y cristalinas de poca profundidad. También conocida como Arenal de Morella es un paraje que os dejará enamorados.
Este es el quinto día que pasamos en la isla. Los últimos días el tiempo no nos ha acompañado demasiado, por eso hoy nos hemos despertado bien temprano porque la previsión del tiempo es hermosísima y tenemos preparada una escapada maravillosa. Ayer, después de escapada a Ciutadella y a Cala d'Alcaufar, y la decepción de que no hemos encontrado la cala, estuvimos investigando dónde podríamos escaparnos hoy, encontrando un lugar idílico que queremos visitar sin falta. ¡Hoy vamos a Cala Tortuga, también conocida como Arenal de Morella, una cala maravillosa que está en la costa norte de Menorca y que os encantará igual que a nosotros!
Descubriendo Cala Tortuga, ¿nos acompañáis?
Nos levantamos y preparamos todo el equipo lo más rápido posible, tenemos el desayuno preparado dentro de la mochila con la toalla y el equipo para hacer esnórquel; ¡no queremos llegar tarde ni que nos quiten el lugar! Así que cogemos el coche y nos ponemos en marcha. Para llegar a Cala Tortuga hemos cogido la carretera de Fornells que lleva al Faro de Favàritx y hemos aparcado en uno de los aparcamientos delante del Camino de Caballos.
Con la mochila en la espalda y la nevera en la mano seguimos el Camino de Caballos en dirección a Es Grau, mientras miramos el paisaje y a las perdices que pasean y vuelan por el terreno. Después de 10 minutos caminando encontramos el indicador de Cala Presili, la cala más grande de las dos. La dejamos atrás y continuamos caminando 15 minutos más hasta que llegamos a Cala Tortuga, ¡es preciosa! Vale la pena dejarse sorprender por el paisaje, ya que la vista panorámica es impresionante, porque, por un lado, encuentras la playa de arena blanca y aguas turquesas, y en el otro se encuentra la laguna de Morella, un estanque temporal de agua dulce, y el sistema dunar, que crea un contraste en el paisaje muy interesante.














Somos los primeros en llegar, es muy temprano y tenemos la suerte de ver cómo sale el sol mientras elegimos el mejor lugar donde tumbarnos, dibujamos en la arena y encontramos pequeños cangrejos. En poco rato ya tenemos calor y decidimos entrar en el agua y ver la fauna que hay en la playa. Nadamos entre peces, conchas y ¡algún pulpo! Hoy pasaremos todo el día en la playa, nos lo merecemos. Después de días nublados y pasados por agua, queremos aprovechar el sol al máximo, por lo que nos hemos traído bocadillos para comer. No tenemos prisa, nadie nos espera, ni tenemos que ir a ningún otro lugar. Bueno, no queremos ir a ningún otro lugar, Cala Tortuga es demasiado bonita para no pasar aquí las horas. ¡Disfrutamos de la playa, del mar, de las vistas y de la compañía, claro!
A lo largo del día va viniendo gente a la playa, pero tampoco es una exageración. Cuando hemos llegado alrededor de las 8:00 h de la mañana hemos sido nosotros dos solos, la teníamos toda para nosotros. Al cabo de media hora aproximadamente ha venido otra pareja, que se ha instalado en el otro extremo de la playa. A medida que ha avanzado la mañana ha ido viniendo gente, pero se ha repartido muy equitativamente. En definitiva, hemos podido estar tranquilos, lo cual se agradece. Hay que decir también que el hecho de que Cala Presili quede más cerca del aparcamiento hace que la mayoría de la gente prefiera evitarse los 15 minutos que separan las dos calas, y se quede en la primera. Entre un chapuzón y otro nos pasan las horas rápidamente, hasta que alrededor de las 17:00 h de la tarde decidimos marcharnos. Estamos agotados de nadar, del sol y de la sal marina. Es hora de ir a casa, darnos una ducha y pensar qué comeremos para cenar. Cuando nos vamos nos despedimos de la playa, una de las playas más bonitas de Menorca, sin duda. ¡Nunca podremos olvidar el paisaje, la cala y el gran día que hemos pasado! ¡Seguro que volveremos!


Después de la ducha decidimos bajar a Maó para cenar. Después de dar vueltas y darnos cuenta de que hay muchos restaurantes cerrados, quizá por el día de la semana que es, descubrimos una pizzería italiana donde preparan pizzas artesanas. Estamos hablando de la Pizzeria ristorante L'Ottavo Nano al lado del Moll de Llevant en Maó. Las pizzas son de primera y aunque hay más de 20 tipos, la hacen también al gusto del cliente con los ingredientes que cada uno quiere. El restaurante no es nada del otro mundo, un local sencillo, con sillas de plástico y una decoración no muy cuidada, pero el local no hace honor a la comida. Los propietarios, padre e hijo, son italianos y saben cómo trabajar la masa y los ingredientes. ¡Las pizzas nos encantan y los felicitamos! Así acabamos, pues, una velada de las que más nos gustan: pizza, cerveza, poco ruido y conversaciones de proyectos futuros. Es tarde y se nota el cansancio de todo el día, así que decidimos terminar la cena, pasear por la ciudad viendo la parte antigua de Maó y finalmente volver a casa con ganas de comenzar el día de mañana.






