Conociendo Ciutadella • Viaje a Menorca, día 4
¡Conociendo Ciutadella! ¡Descubre con nosotros una de las ciudades con más historia de la isla de Menorca! Descubre Ciutadella en esta nueva escapada en pareja.

Ciutadella, considerada una de las ciudades más bonitas de Menorca, está situada en el extremo oeste de la isla. A lo largo de los siglos ha tenido diversos nombres como Jamma, Iamo, Iamona, Medina Minurka, pero en enero de 1287, tras la incorporación de Menorca a la cultura cristiana y europea, y con la conquista de Alfonso III, se le da el nombre actual, proveniente del topónimo del latín civitella diminutivo de civitas, ciudad.
Nos despertamos un día más en la isla de Menorca, un poco nublado y con previsión de lluvia. Así que después de desayunar entre chubascos hemos decidido que hoy es un buen día para acercarnos hasta Ciutadella, una de las ciudades más grandes de la isla y conocer qué se debe visitar en esta ciudad con tanta historia. ¡Cogemos el coche y nos ponemos en marcha!
Día 4 de nuestro viaje a Menorca: Conociendo Ciutadella: Bienvenidos a la escapada en pareja de la semana. ¿Nos acompañáis?
Ciutadella es una de las ciudades más antiguas de la isla rodeada de los primeros asentamientos de la cultura talayótica y de la cultura fenicia. La historia de la ciudad está impregnada de diferentes culturas que han ido gobernando la península Ibérica: desde los romanos, que fundaron la actual Ciutadella (Iamo), a los vándalos, el imperio bizantino y la dominación islámica (Medina Manurga). Durante esta época se acabaron de configurar gran parte de las actuales calles de Ciutadella, alrededor de la antigua Mezquita mayor. La ciudad fue reconquistada por el rey Alfonso III y posteriormente repoblada por habitantes del norte de Cataluña.
Hemos llegado a Ciutadella y hemos tenido mucha suerte, hemos encontrado aparcamiento muy cerca del núcleo de la ciudad. Vamos muy preparados: paraguas e impermeables, así que nos colocamos la mochila en la espalda y comenzamos a caminar. A pesar de la lluvia, que parece que vaya parando, las calles son hermosísimas llenas de tiendecitas y detalles de Menorca. Aunque he tenido que comprar un pantalón vaquero largo porque tenía frío en las piernas, continuamos descubriendo rincones muy bonitos. Nos fijamos en la arquitectura, las puertas de las casas, los callejones y sus aceras. ¡Ciutadella es preciosa! Entre los diferentes edificios señoriales, pasamos por delante de la Casa Saura (Can Saura-Miret). La casa pertenecía a los descendientes de la primera rama de la saga familiar de Gaspar Saura, comisario del Tribunal de la Santa Inquisición nombrado caballero en 1675. Hoy en día es propiedad del Ayuntamiento de Ciutadella y, la parte noble de la casa construida por Jaume Amorós a finales del siglo XVII es uno de los mejores ejemplos del barroco civil menorquín.














Como es común en las casas señoriales de Ciutadella, el edificio se articula alrededor del vestíbulo de entrada y de la escalera central, que conducen a la gran sala noble del primer piso. Esta da a la fachada principal donde, a través del voladizo superior decorado con flores y hojas de acanto, se ve la influencia que el constructor recibe de la arquitectura mallorquina, de donde procede la familia Amorós.
Después de la Casa Saura pasamos también por la Casa Olivar y la Casa de los Marqueses de Albranca y Duques de Almenara Alat. También llamada Casa Martorell, esta es el resultado de la anexión de diferentes casas que se unifican bajo una fachada muy sobria con aires italianizantes e influencias de la arquitectura de las grandes casas mallorquinas, con una distribución de los espacios nobles interiores, con ricas decoraciones y pinturas murales, que recuerda la de los palacios neoclásicos franceses. El edificio tiene sus orígenes en el siglo XVII, pero no se concluye hasta 1849.
Como ya es habitual en nosotros, hemos salido de casa un poco tarde, y por eso rápidamente se nos hace hora de comer; ¡nos morimos de hambre! Nos cuesta encontrar lugar en los restaurantes, la mayoría ya están llenos, pero enseguida encontramos uno que tiene muy buena pinta. Al lado del puerto de Ciutadella nos sentamos en una de las mesas del restaurante Des Port, un restaurante de cocina mediterránea, especializado en arroces, con recetas locales y platos típicos de la isla. Tienen carta y diversos menús, nosotros elegimos el Menú Menorca de Temporada con diversos platos de degustación; ¡todo tiene muy buena pinta!
Durante esta comida hemos decidido que beberíamos sangría de cava y antes de que nos traigan los entrantes hacemos un brindis por estas vacaciones bien merecidas. En pocos minutos tenemos en la mesa unos platos con muy buena pinta. Ensalada de queso menorquín con pan y mermelada de tomate, carpaccio de pulpo con ensalada de brotes tiernos y aceite de pimentón, mil hojas de patata y jamón con crema de tomillo y gambas con cebolla. ¡Qué pinta y qué bueno es todo!









Una vez con los platos bien vacíos nos traen los segundos: hemos pedido suquet de rape y mejillones. ¡Qué buen olor! ¡Es delicioso, nos relamemos los dedos! Aún más, ¡repetimos! De postres nos presentan varios platillos de degustación: sorbete de limón, tarta de queso y un pequeño postre con helado y ramitas de chocolate. ¡Deliciosos!
El restaurante Des Port situado en el puerto de Ciutadella ocupa una magnífica terraza en su exterior y una espaciosa cueva convertida en comedor. Abierto en el año 2000, el restaurante ha ganado una gran reputación por su excelente cocina basada en recetas locales. Uno de sus secretos es indagar en antiguos libros de cocina medievales para encontrar las recetas más auténticas de la cocina menorquina y catalana, de esta manera crean recetas imaginativas realizadas entre modernidad y tradición. Además, el restaurante cuenta con dos barcas de pesca para suministrar todos los productos a km 0, entre ellos el marisco y el pez local.
Con la barriga bien llena continuamos investigando el puerto de Ciutadella y sus rinconcitos, entre ellos el mercado del pescado, terminado de construir en 1985, aunque en 2011 se realizó una rehabilitación. En este mercado, que encontramos cerrado, se puede comprar pescado, productos del mar e incluso carne y embutidos. Si quieres comprar productos frescos en el mercado, debes saber que el pescado más fresco y local acaba en los mejores restaurantes de la zona.











Ya es tarde y después de escaparnos por las calles de la ciudad y comprar los detalles para la familia, decidimos buscar una nueva playa o cala para ir mañana, ya que se prevé que hará sol. Así que después de ver las fotografías de la Cala d'Alcaufar (Sant Lluís) decidimos acercarnos para tener más claro cómo llegar. Preparamos el GPS y nos ponemos en marcha hasta llegar al lugar. Una vez aparcados, para llegar a la playa tenemos que seguir las calles y bajar hasta pie de olas. Es un lugar muy bonito, con un restaurante, una playa pequeña y barcas de pescadores. Seguimos el camino de ronda y después de pasar por el camino saltando rocas y diferentes arbustos, llegamos a la supuesta cala.
Descubrimos que la arena de la cala ha desaparecido, el nivel del mar es más alto de lo habitual y aquella cala que hemos visto en las fotografías ha desaparecido. ¡Es una pena porque las vistas son impresionantes! Desde aquí se puede ver una puesta de sol increíble, con el mar de fondo acompañado de la Torre d'Alcaufar y el islote Des Torn. Nos despedimos de este lugar tan encantador y nos vamos a casa: ¡hemos decidido dónde nos escaparemos mañana!






