Playa Son Xoriguer y Faro de Punta Nati • Viaje a Menorca, día 2
La Playa Son Xoriguer y Faro de Punta Nati, descubre dos de los puntos más especiales de Menorca. ¡Playa Son Xoriguer y Punta Nati os dejarán enamorados!

La playa de Son Xoriguer está a 12 km de Ciutadella, situada entre las puntas de sa Guarda y Titina y cerca de la Cala en Bosc. Este trozo de mar se caracteriza por tener forma de concha, con unas dimensiones medianas, con menos de media playa con arena y el resto rodeada de rocas. El agua es clara y tranquila, con un fondo marino de arena y algas marinas donde hacer esnórquel será la prioridad de muchos bañistas. Esta playa dispone de socorrista y de señalizaciones de banderas. Por otro lado, el Faro de Punta Nati es el faro que queda más cerca de Ciutadella, exactamente a 6 km. Se construyó en 1912 para evitar los naufragios en la costa norte de la isla. El faro consta de dos edificios rectangulares e independientes con una torre de 19m de altura con planta hexagonal. El faro se encuentra a 42 m sobre el nivel del mar con una apariencia luminosa de grupos de 3 y 1 de centellos cada 20 segundos.
Tenemos muchas ganas de conocer Menorca, su cultura y sus playas. ¿Nos acompañáis?
Estamos en Menorca, una de las perlas del Mediterráneo y hoy, después del primer día en la isla, aprovecharemos que hace un sol precioso para ir a la playa. Como nos hemos levantado tarde, aunque no mucho más tarde de las 9:00 h, decidimos ir a una playa no muy conocida ya que si queréis ir a playas conocidas como la Macarelleta o la Macarella, para nosotros dos de las playas que se deben visitar sin falta, tendréis que estar en el aparcamiento a las 8:00 h de la mañana, ya que, si no, os podéis quedar con las ganas de verlas y es que cierran el acceso cuando el aforo está completo. Así que preparamos la mochila, desayunamos y nos llevamos la comida. Después de saludar a todos los perros de la casa nos ponemos en marcha, hoy visitaremos la playa Son Xoriguer, una playa bastante accesible y fácil de encontrar familias y turistas, pero, nosotros que visitamos la isla en septiembre, no encontramos tanta gente, de hecho tenemos la suerte de poder quedarnos un trozo de arena ideal para tomar el sol, comer aquí y relajarnos escuchando cómo las olas chocan contra el muro de roca natural.
Después de aparcar a 5 minutos de la playa, llegamos y colocamos las toallas. Aunque hay alguna nube de vez en cuando, hoy se presenta un día de sol precioso. Aprovechamos todo el día para estar en la playa tomando el sol, nadando y haciendo esnórquel, horas y horas de esnórquel observando el fondo marino, amortizando unas gafas que han visto infinidad de peces y organismos marinos. Nadamos entre rocas, algas y diversas especies de peces, alguna que otra medusa pequeña y, ¡hasta un pulpo!



Es hora de comer y tenemos suerte de que mucha gente vuelve a casa, aún estamos más tranquilos que antes. Aprovechamos para tumbarnos en la toalla y luego, comer también. Estamos contentos porque no hace el mismo calor que en agosto, la temperatura del agua se mantiene igual que en pleno verano y el sol es muy agradable, ideal para hacer una pequeña siesta. Para comer nos hemos traído pechuga de pollo a la plancha, un poco de pan con tomate y unas piezas de fruta para mantenernos hidratados. ¡Es una comida ideal para llevar a la playa o a la montaña! Ahora ya con la barriga llena y después de investigar las rocas que hay alrededor para ver si hay animales, decidimos recoger y ir a visitar algo cerca de donde estamos. Es hora de aceptar que nos hemos quemado. Una vez dentro del coche con música tranquila y descubriendo Menorca a golpe de volante, hacemos la primera parada en un supermercado, ¡vamos a comprar agua que nos hemos quedado secos! Seguimos el camino, de aquí una pequeña rato llegaremos al Faro de Punta Nati.
El Faro de Punta Nati es el faro que queda más cerca de Ciutadella, exactamente a 6 km. Se construyó en 1912 para evitar los naufragios en la costa norte de la isla. El faro consta de dos edificios rectangulares e independientes con una torre de 19 m de altura con planta hexagonal. El faro se encuentra a 42 m sobre el nivel del mar con una apariencia luminosa de grupos de 3 y 1 de centellos cada 20 segundos.
Sabemos que es un hecho obligatorio ver las puestas de sol en Menorca y tener la gran idea de verlo desde el Faro de Punta Nati. Es un punto que os recomendamos visitar, para nosotros ya es mágico, esperamos que para vosotros también lo sea.












Para llegar es mejor hacerlo en coche siguiendo el camino de caballos, pero hay que decir que hay muchas personas que hacen la excursión hasta el faro caminando o en bicicleta. El coche se deja aparcado en un aparcamiento y después se caminan unos 10 minutos para llegar hasta el faro. Hay que decir que nosotros tuvimos suerte, porque había sitio, pero en verano este aparcamiento se llena rápidamente y hay que aparcar un poco más lejos. Además os recomendamos que llevéis un jersey, una chaqueta o un cortavientos porque siempre sopla la tramontana y os puede hacer la estada insoportable si vais con manga corta o camisetas sin mangas.
Las vistas hacia el faro, sin embargo, valen mucho la pena, campos firmes con construcciones de piedra seca, muros infinitos y una carretera recta que señala el camino hacia el faro. Durante el trayecto os acompañarán vacas, asnos y algunos pájaros. Según vamos llegando nos damos cuenta de que el paisaje es lo que se llama Menorca seca, con acantilados de gran altura, pero con un relieve plano y pedregoso. La vegetación es escasa y baja, y esto nos permite poder ver los conocidos puentes de vacas, construcciones de piedra seca donde el ganado se refugia cuando hay mal tiempo.












Una vez llegamos, hemos de rodear el muro que rodea el faro y lo contemplamos, es impresionante, continuamos caminando. A continuación nos sorprenden 3 construcciones de forma más o menos piramidal, las cuales nos permiten protegernos del viento. Sentimos que son construcciones defensivas de la Guerra Civil, baterías de morteros y búnkeres utilizados para proteger la primera línea de la costa. Son impresionantes. Aún nos hace sentir más especiales poder ver la puesta de sol desde un punto con tanta historia, cultura y riqueza natural.
Ahora ya diciendo adiós al segundo día en la isla, vemos la impresionante puesta de sol sentados en el primer contrafuerte de una de las defensas militares, resguardados del viento y observando un sol que nos ha acompañado durante el día y al cual esperamos volver a ver mañana. Después de hacer unas cuantas fotografías es hora de marcharse, cada vez hace más viento y es más insoportable estar aquí. Nos dirigimos al aparcamiento y entramos en el coche, con un poco de luz aún volvemos a casa disfrutando del paisaje tan particular de Menorca, una isla que ya nos ha enamorado.






